Emprendedores, proyectos y realidades. Apoyo, acompañamiento y financiación. El desarrollo estratégico de Navarra como meta. Este es el escenario habitual de Pilar Irigoien, directora-gerente de Sodena y consejera delegada de CEIN, quien hoy nos brinda su visión de Impulso Emprendedor, el programa de aceleramiento de proyectos de CEIN que cumple cinco años y está a punto de iniciar su sexta edición.

Impulso Emprendedor es…
Un círculo virtuoso. Unir emprendedores y emprendedoras llenos de ideas e ilusión con directivos líderes que conocen el mercado y el apoyo del equipo de CEIN y su método de aceleración de proyectos es la combinación más interesante que puede existir. Quienes empiezan y no tienen experiencia en el mercado tienen la oportunidad de ser ayudados por directivos o empresarios que sufren y viven a diario el mercado. Esto les da confort, pero también les exige: van a tener que trabajar mucho más y de forma más acelerada.

¿Y qué aporta CEIN en todo el proceso?
Ante todo, un equipo profesional exigente que sabe lo que tiene que hacer y que cuenta con un buen método de aceleración. No van a llevar la mochila de los emprendedores, pero sí van a ayudarles a contrastar sus ideas en el mercado y hacer que no pierdan el tiempo. Las ideas no son de por sí modelos de negocio: son simplemente ideas y se requiere profesionalidad y un método para convertirlas en modelos de negocio. Merece la pena compartir la experiencia de CEIN y las entidades que participan en el fomento del emprendimiento.

Pregunta filosófica… ¿Por qué hay que apoyar a los emprendedores?
Las empresas son las que contratan a las personas. El hecho de que surjan nuevas compañías tiene un valor incalculable: lideran su propio empleo y, además, son las que van a generar el empleo futuro. Invertimos tiempo y esfuerzo para crear el empleo futuro y para ello apostamos por empresas de alto valor añadido, innovación y escalabilidad.

Eso es cierto cuando sale bien, pero en el proceso de emprender son muchos los que caen en el camino…
Por supuesto, pero eso no es negativo. Desde CEIN, apoyamos el emprendimiento y también, paradójicamente, el no emprendimiento. Generar una compañía es un cúmulo de incidencias continuas y uno tiene que estar preparado mental y materialmente: tener una visión a largo plazo, construir un modelo de negocio… En Impulso Emprendedor hacemos un ejercicio de responsabilidad logrando que no se incorporen al emprendimiento personas que no son capaces de solventar las primeras dificultades.

¿Animarías a emprender?
No… y sí: me explico. Yo no tengo que decir a nadie que cree una empresa. Emprender tiene sus pros y sus contras y uno tiene que hacer un profundo análisis de si es lo que verdaderamente quiere o puede. Entre otras cuestiones, debe preguntarse si tiene el modelo de negocio que le va a ayudar a desarrollar su idea. Pero eso sí, creo que todos tenemos que ser emprendedores en nuestro ámbito laboral. Las personas en las organizaciones que tienen esas ganas y esa responsabilidad de proponer son quienes nos van a dar en el futuro la competitividad que deseamos. Necesitamos gente emprendedora. Emprender y tener ganas de resolver problemas es un elemento de muchísimo valor en cualquier ámbito de nuestra vida.

¿Y qué le dirías a aquella persona que haya tomado la decisión de emprender?
Que en esta casa tiene un espacio para hacer de esa decisión un proyecto con más posibilidades de éxito. Entrar en Impulso Emprendedor es abrir la puerta a todo el ecosistema de apoyo al emprendimiento. Impulso ofrece un modelo de trabajo interesante, CEIN aporta más valor a los proyectos escalables y SODENA da el impulso financiero. Si la idea es innovadora, podrá alojarse en el Vivero. A través del proyecto de Innovación Abierta, podrá acercarse a empresas tractoras que, de otro modo, tendría un difícil acceso. Impulso Emprendedor es un comienzo y supone entrar en una red positiva… Estoy orgullosa del equipo que trabaja en esta red.

¿Qué se llevan las empresas tutoras de la experiencia de participar en Impulso Emprendedor?
Impulso es una oportunidad para todos: emprendedores y empresas. Las empresas se involucran en Impulso porque creen en el desarrollo regional y en su labor de acompañar a nuevos emprendedores. Pero, además, a través de este programa de aceleramiento están viendo lo que viene de innovación… y eso no lo tienen en su despacho. Existe una preocupación creciente en las grandes compañías por la diversificación y saben que la innovación no tiene por qué venir siempre de dentro de la propia empresa. Por ello, observan el mundo e Impulso Emprendedor es una bonita atalaya desde la que ver qué está ocurriendo y obtener una buena visión de la innovación actual.

¿Animarías a otras empresas a formar parte de Impulso Emprendedor?
Totalmente. El hecho de que las empresas que empezaron hace cinco años continúen en el programa ya dice mucho. Con Impulso comprueban qué está pasando en el mercado, conocen tecnologías transversales que pueden trastocar cualquier sector, recogen valor para sus propias empresas y, además, pueden estar cerca de los proyectos emprendedores con comodidad, guiándoles al principio y, si lo desean, aportando capital cuando se inicie la andadura. De hecho, ya hay experiencias de desarrollo conjunto que han contribuido a hacer crecer esos proyectos. También me gustaría añadir que sería interesante que los propios empresarios invitaran a otros a participar en Impulso Emprendedor.

En Navarra, ¿se busca un tipo de talento determinado?
Cuando en Orizont apostamos por un aceleramiento en el sector agroalimentario estamos haciendo un cierto ejercicio de talento más estratégico. En Impulso Emprendedor hemos optado por ser más abiertos en el terreno sectorial, pero en la realidad se observa que los proyectos que entran en el programa cuentan con mucha tecnología transversal y la salud y la aparatología médica es un ámbito creciente. En Impulso se mira a la persona, el conocimiento que tiene y, en especial, la actitud, ya que el conocimiento suma, pero la actitud multiplica. Es esta la combinación que buscamos.

¿Qué balance haces de estos cinco primeros años de Impulso Emprendedor?
Un balance positivo… Muy positivo.

Y así es cómo cerramos el círculo virtuoso…
Sí. El hecho de acercar empresas y nuevos emprendedores es el círculo virtuoso. Las entidades que fomentamos el emprendimiento tenemos la vocación de coordinar y multiplicar lo mejor. El trabajo entre diferentes es muy interesante y programas como Impulso favorecen el conocimiento entre empresas y la generación de esa red de relaciones que siempre viene bien en este mundo de incidencias. La red es clave.

Cristina Ochoa