Ana ha abierto una floristería en Buñuel.

La idea de negocio surge a raíz de la jubilación de Begoña, que era quien regentaba la floristería en Buñuel y a la que me une una gran amistad y muchas horas acompañándola en su trabajo. Vi que era una oportunidad para tener mi propio negocio, además el mundo de las flores me apasiona. Por lo comentado anteriormente decido emprender y quedarme con la floristería de Begoña.  Llevaba tiempo viendo trabajos e incluso había realizado cursos durante fines de semana. Además, me he formado con Begoña ayudándole siempre que he podido. Por todo ello, me veía capacitada para poder emprender mi propio negocio, además, mis familiares y amigos también me han dado ánimo para ello.

Las actividades que realizo son las siguientes:

  • Regalos para cualquier ocasión: cumpleaños, aniversarios, detalles especiales de nacimiento, para todos los eventos desde una planta a un ramo, poniendo siempre un toque especial en cada trabajo.
  • Decoración de locales y también de iglesia para eventos: bodas, bautizos, comuniones y funerales.

Me dirijo a un público objetivo amplio, tanto a personas como a empresas.

Conozco el Consorcio EDER a través de la gente, te recomienda que contactes con esta entidad para que te ayuden con la puesta en marcha de la actividad. He recibido un buen asesoramiento desde el primer momento hasta la puesta en marcha de la actividad. La tramitación de las ayudas ha sido de manera telemática principalmente, pero las trabajadoras del área de emprendimiento siempre han estado ayudándome, incluso fuera de sus horas de trabajo. Estoy muy agradecida de toda la ayuda que he recibido.

Lo más complicado

Lo más difícil, después de tener pensado en coger el traspaso de la floristería, ha sido la llegada del Covid-19 y toda la incertidumbre que ha traído.

Aspiramos a

Lo más importante es que no falte trabajo, incluso me gustaría poder incorporar más cosas a la tienda para poder dar un buen servicio en mi pueblo, Buñuel.