Historias reales

VETERINARIA IZAGA – Ekai de Longuida

Proyecto:

Veterinaria Izaga

Dirigido a:

Dueños/as de mascotas, principalmente de perros y gatos y clínicas veterinarias que deseen ofrecer servicio a domicilio a sus clientes/as pero que actualmente no tengan la posibilidad de prestarlo, pudiendo hacerlo a través de una colaboración conmigo.

¿Quién eres?

Sara Pérez Zapatero

Apostando por vivir y trabajar en la Montaña de Navarra

Sara Perez es una emprendedora de Ekai de Longuida que recientemente ha puesto en marcha su propia empresa, Veterinaria Izaga.

Veterinaria Izaga es un servicio de veterinaria a domicilio que ofrece atención veterinaria en Pamplona y su entorno, pensado para facilitar el cuidado de los animales de compañía y hacerlo más cómodo para sus familias. El servicio se presta principalmente en el domicilio del cliente o desde una furgoneta equipada como clínica veterinaria móvil, lo que permite realizar la mayor parte de los servicios veterinarios sin necesidad de que el animal tenga que desplazarse a una clínica.

     

Este modelo de atención permite reducir el estrés de muchos animales, especialmente gatos, animales mayores o pacientes con problemas de movilidad, que suelen sufrir más con los desplazamientos. Al realizar la consulta en su propio entorno, las exploraciones clínicas suelen ser más fiables y la experiencia resulta mucho más tranquila tanto para el animal como para su tutor/a.

Entre los servicios que se ofrecen se incluyen consultas veterinarias generales, revisiones de salud, vacunaciones, desparasitaciones, seguimiento de pacientes, atención preventiva y manejo de enfermedades crónicas, así como pruebas diagnósticas básicas y asesoramiento sanitario personalizado.

Veterinaria Izaga apuesta por una forma de hacer veterinaria más cercana, individualizada y respetuosa con el bienestar animal, dedicando el tiempo necesario a cada caso y facilitando que los/as propietarios/as puedan implicarse más en el cuidado de la salud de sus mascotas. Este enfoque busca mejorar tanto la calidad de la atención veterinaria como la experiencia del animal y su familia.

Para su puesta en marcha ha contado con el asesoramiento del Servicio de Apoyo al Emprendimiento de CEDERNA GARALUR, un servicio público y gratuito cofinanciado por Servicio Navarro de Empleo – Nafar Lansare disponible para cualquier persona emprendedora de la Montaña Navarra.

Lo más complicado

Uno de los aspectos más difíciles ha sido el esfuerzo económico inicial. Poner en marcha una actividad veterinaria requiere invertir en material, equipamiento y en la propia infraestructura de trabajo, en mi caso una furgoneta acondicionada como clínica veterinaria móvil. Es una inversión importante que hay que afrontar antes incluso de empezar a trabajar.

Además, como ocurre en muchos proyectos que comienzan, otro de los grandes retos es darse a conocer y conseguir los/as primeros/as clientes/as. Poco a poco el objetivo es que el servicio se vaya conociendo en la zona y que la confianza de los/as propietarios/as vaya creciendo.

El mayor logro

Mi mayor logro ha sido transformar una idea en un proyecto real. Pasar de plantearme una forma diferente de ejercer la veterinaria a tener una clínica veterinaria móvil funcionando y atendiendo a los primeros pacientes ha supuesto un paso muy importante tanto a nivel profesional como personal.

Emprender no solo implica desarrollar un servicio, sino construirlo desde cero: diseñar el modelo de atención, preparar el vehículo como espacio de trabajo, organizar toda la parte administrativa y empezar a darse a conocer. Ver que todo ese proceso empieza a materializarse y que los/as primeros/as clientes/as confían en el servicio, confirma que el proyecto tiene sentido y que responde a una necesidad real.

Pero, sin duda, lo más satisfactorio es cuando los/as propios/as clientes/as te lo confirman. Hay tutores/as que me cuentan que su gato/a llevaba cinco años sin poder vacunarse o mucho tiempo sin poder ser explorado en una clínica porque el estrés era demasiado alto. En casa, con un poco de tiempo y paciencia, conseguimos hacer la exploración y terminar la consulta con normalidad. Que los/as propietarios/as me digan que por fin han podido revisarle y que además el/la gato/a se queda tranquilo/a después de la visita es, probablemente, lo más gratificante de todo.

Aspiramos a

Aspiro a consolidar el servicio de veterinaria a domicilio en Pamplona y su entorno, y a que cada vez más propietarios/as conozcan esta forma de atención veterinaria. El objetivo es seguir creciendo de forma progresiva, manteniendo siempre una atención cercana, tranquila y adaptada a las necesidades de cada animal.

Cuéntanos tu historia

    Por favor, envíanos tu experiencia emprendedora en texto (por qué decidiste emprender, qué ha sido lo más complicado, cuál es tu mayor logro, a qué aspiras, en qué consiste tu negocio, a qué público te diriges, datos de contacto, etc.) y fotos, todo en formato zip (tamaño máximo 3MB) *:

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