Historias reales

HERBARIA – Saragüeta

Proyecto:

HERBARIA

Dirigido a:

Todas las personas que valoran la naturaleza y las flores en su estado más natural, que quieren llevarse a casa un trocito silvestre de nuestra tierra y que mas allá de la belleza, valoran el proceso, la proximidad y el cuidado detrás de lo que consumen.

¿Quién eres?

Kattalin Barber Gutierrez

Apostando por vivir y trabajar en la Montaña de Navarra

Herbaria es la apuesta de la emprendedora Kattalin Barber por el cultivo local de flor y el arte botánico en el entorno rural. Una iniciativa de cultivo sostenible de flor y su posterior secado, para realizar arte floral como cuadros botánicos, ramos secos y frescos, coronas, láminas botánicas etc.

El proyecto se desarrolla en Saragüeta, en el Valle de Arce, cultivando la flor desde la semilla y respetando los ciclos de la naturaleza para obtener unas flores que, más allá de su belleza, son naturales y están llenas de vida.

Pasear, recolectar, prensar, identificar y componer

«Comencé a recolectar y prensar flores con el objetivo de elaborar un atlas de las flores silvestres del Valle de Arce a través de composiciones botánicas. Son pequeños herbarios de flores silvestres que preservan la memoria del territorio y permiten observar los detalles y particularidades de cada pétalo y cada hoja» señala Kattalin.

Sembrar, germinar, cuidar y florecer.

Cultivando la flor desde la semilla y respetando los ciclos de la naturaleza, «en 2025 doy un paso más con el cultivo propio de flor de temporada y el taller de arte floral en Saragüeta» indica. El objetivo es poner en valor las flores cultivadas de forma sostenible, dándole una vuelta de tuerca al cultivo y posterior consumo de flor con la elaboración de cuadros botánicos, ramos y otros arreglos florales, tanto de flor seca como de flor fresca.

En la huerta de flores, Landarte, «cultivo más de 20 variedades de flores de temporada: flores de verano como las zinnias, delphinium, nigella, cosmos, dalias, achillea o statice, y otras flores de primavera: tulipanes, anemonas, ranúnculos y peonias, entre otras» apunta.

De la misma manera, Herbaria también es un espacio de sensibilización y concienciación acerca de las flores, así como sobre su uso y conocimiento. «Lo hacemos a través de talleres y visitas guiadas al taller y a la huerta, creando experiencias para disfrutar de la belleza de las flores y de la naturaleza en general. En este sentido, realizo talleres de: elaboración de ramos, prensa botánica, cuadro botánico, cianotipia, coronas de flores, etc.» explica.

Para su puesta en marcha ha contado con el asesoramiento del Servicio de Apoyo al Emprendimiento de CEDERNA GARALUR, un servicio público y gratuito cofinanciado por Servicio Navarro de Empleo – Nafar Lansare disponible para cualquier persona emprendedora de la Montaña Navarra.

Lo más complicado

La verdad es que emprender no es nada fácil. Implica muchísimas cosas nuevas a la vez, y es difícil dar el salto sin saber si funcionará, por lo que hay que habitar la incertidumbre durante mucho tiempo.
Otro gran reto es lograr encajar los tiempos y el ritmo. "Aprender a sincronizar mi ritmo con el de la naturaleza, que no espera, mientras hay que gestionar todos los demás frentes. El trabajo nunca se acaba; por eso, es fundamental saber cuándo poner límites y priorizar la vida" expresa Kattalin.
Y, por supuesto, el desafío constante de la viabilidad económica: lograr que un proyecto centrado en el cultivo local sea económicamente viable, con el objetivo de poder vivir de ello.

El mayor logro

El mayor logro es haber cerrado el ciclo completo de la flor: desde la semilla hasta la pieza artesanal, todo de manera local y consciente.
"Para mí es una verdadera satisfacción ver cómo las semillas que planto germinan y se convierten en flores que luego dan vida a un cuadro botánico o un ramo. Todo comienza en el semillero y es un acto continuo de cuidado y acompañamiento hasta la recolección, secado y elaboración" explica.
"Este aprendizaje me enseña a respetar los tiempos y ciclos naturales, ofreciendo una alternativa real y sostenible a la flor importada. Además, es un placer compartir este proceso a través de los talleres y visitas, lo que permite concienciar a otras personas sobre la importancia del cultivo local y sostenible" añade la emprendedora.

Aspiramos a

Hoy en día, la mayoría de la flor que consumimos tiene una profunda huella ambiental: ocho de cada diez flores vendidas en España viajan miles de kilómetros, con químicos y procesos industriales que sólo buscan la perfección y la durabilidad. La flor se consume sin la conciencia de que es un ser vivo ni de dónde procede.
"Mi aspiración es aportar mi pequeño granito de arena desde el Valle de Arce. Demostrando que es posible un modo de cultivo diferente: cuidando la tierra, respetando los ciclos y logrando unas flores naturales, diferentes y de temporada" afirma.

Cuéntanos tu historia

    Por favor, envíanos tu experiencia emprendedora en texto (por qué decidiste emprender, qué ha sido lo más complicado, cuál es tu mayor logro, a qué aspiras, en qué consiste tu negocio, a qué público te diriges, datos de contacto, etc.) y fotos, todo en formato zip (tamaño máximo 3MB) *:

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