Cristian ha abierto una barbería en la cual se ofrecen servicios especializados en cortes de cabello, degradados (fades), arreglo y diseño de barba, así como asesoría de imagen masculina. Se enfoca en cuidar cada detalle para que el cliente se lleve un acabado limpio, moderno y acorde a su estilo. Además, Cristian genera contenido visual para redes sociales mostrando su trabajo, está empezando a formar a otros barberos, compartiendo mi experiencia.

La idea de negocio surge de mi pasión por el mundo de la barbería y del deseo de aportar algo diferente y profesional en el sector. Desde joven me llamó la atención el detalle, la técnica y el impacto que puede tener un buen corte de cabello en la imagen de una persona. Después de trabajar duro y formarme sentí que era el momento de crear mi propio espacio, donde pudiera ofrecer un servicio de calidad, cuidados al cliente y un ambiente único. Quería dar el salto y dejar de depender de otros para llevar a cabo mi visión.

Lo más positivo de la experiencia de emprender ha sido ver cómo el esfuerzo empieza a dar sus frutos. Ver entrar a los clientes, escuchar sus opiniones positivas, y sentir que vuelven porque valoran tu trabajo, no tiene precio. También me ha motivado mucho la libertad de trabajar según mis valores y estilo, y la oportunidad de seguir creciendo como profesional en algo que realmente me apasiona.

El consejo que le daría a alguien que está pensando en emprender es que crea en su proyecto, que confíe en si mismo, pero también que se prepare. Formarse, investigar, rodearse de personas que aporten, y no tener miedo a equivocarse. Todos los comienzos son duros, pero si tienes pasión, constancia y claridad en lo que quiere lograr, todo se puede conseguir. Y sobre todo que no espere que todo sea perfecto en el comienzo habrá muchos obstáculos y problemas, pero hay que tomarlos como parte del proceso de aprendizaje.

Consorcio EDER lo conocí a través de otras personas que habían emprendido en la zona, me hablaron muy bien del acompañamiento que ofrecen, y decidí acercarme a preguntar. Desde el primer momento me sentí acompañado.
Me han ayudado con la orientación inicial, los pasos a seguir para formalizar el negocio, y también con el asesoramiento de la puesta en marcha de la actividad y todo lo relacionado. Lo que más valoro es la cercanía y el trato humano, saber que puedes preguntar cualquier duda y te la explican con paciencia, es un gran apoyo cuando estás empezando.