Apostando por vivir y trabajar en la Montaña de Navarra
Ione Andia y Lorena Mompel son dos emprendedoras vascas que han puesto en marcha hace un par de años su proyecto Conservas Gukalde en la localidad navarra de Artieda (Urraúl Bajo).

En su obrador, situado en el proyecto comunitario Arterra Bizimodu, elaboran conservas ecológicas y artesanales como garbanzos, pisto de verduras, tomate frito, crema de calabaza, guindillas y mermeladas de diferentes sabores. Se trata del único obrador artesano agroecológico de Navarra que embota producto salado (verdura y legumbre).

Estas dos mujeres decidieron transformar lo que brota del campo que cultivan en frascos de mermeladas y conservas vegetales de manera artesanal.
Su proyecto nació casi de forma natural, entre las dinámicas cotidianas del grupo y el contacto constante con la huerta. Allí aprendieron a esperar pacientemente los ritmos de la tierra y, sobre todo, a transformar lo efímero de una temporada en algo que pudiera durar meses dentro de un tarro. A ellas les gusta la creatividad culinaria, comer rico y saludable y lo querían compartir con el resto del mundo.

Su aventura emprendedora comenzó con garbanzos, crema de calabaza y tres mermeladas. Un catálogo pequeño que nacía más de la ilusión que de la certeza. «Queríamos empezar con algo sencillo, probar, aprender y ver cómo respondía la gente», recuerdan. Aquellos primeros tarros, elaborados entre pruebas, errores y muchas conversaciones, fueron también una manera de medir el pulso a proyecto.
Poco a poco, aquel humilde repertorio fue creciendo, y a esas primeras elaboraciones se sumaron nuevas recetas y combinaciones. Mermeladas de mora, albaricoque y romero, kiwi, melocotón, fresa, ciruela y paraguayo; pisto de verduras; tomate frito… «Lo que más gusta son los garbanzos. Los cultivan nuestr@s vecin@s de Rípodas, un pueblo que se sitúa a pocos metros de aquí», añade Lorena.

Bautizado como Conservas Gukalde, su proyecto tiene el foco puesto en la combinación entre tradición e innovación. En este sentido, recientemente ha incorporado la guindilla ecológica: «Apostamos por la agroecología, por eso trabajamos siempre con producto cercano y cultivado de manera respetuosa con la tierra. Estamos muy atentas a las demandas de los/as consumidores/as, y ahora también elaboramos mermelada sin azúcar añadido. La gente busca algo rico y sano, cada día más» afirman.
Aunque algunos de sus productos han llegado a País Vasco, su principal «mercado» se ubica en Navarra, venden sobre todo en tiendas ecológicas de Pamplona.

Para su puesta en marcha ha contado con el asesoramiento del Servicio de Apoyo al Emprendimiento de CEDERNA GARALUR, un servicio público y gratuito cofinanciado por Servicio Navarro de Empleo – Nafar Lansare disponible para cualquier persona emprendedora de la Montaña Navarra.