Además, una de cada tres nuevas cooperativas navarras se asienta en zonas rurales, el 70 % de las personas empleadas en empresas de inserción están en riesgo de exclusión y el 83,77 % de quienes trabajan en centros especiales de empleo tienen una discapacidad. A tenor de estos datos, y con motivo del X Día de la Economía Social, el presidente de ANEL, Ignacio Ugalde, definió este modelo económico como un motor de desarrollo de una sociedad «más diversa, con nuevos acentos y valores». Por otro lado, destacó que el II Plan Integral de Economía Social (20121-2024) ha generado 3.672 puestos de trabajo en la región.
«La Economía Social es una alternativa para construir una sociedad más justa y cohesionada». Con estas palabras inició Ignacio Ugalde, presidente de la Asociación de Empresas de Economía Social de Navarra (ANEL), su discurso de este viernes en el X Día de la Economía Social. Una intervención en la que definió este modelo económico como un motor de desarrollo de una sociedad «más diversa, con nuevos acentos y valores». «Hemos elegido ser una economía que mide el progreso en función de la dignidad y la justicia; donde la igualdad de oportunidades es la base de una comunidad fuerte y resiliente», insistió.
En este sentido, recordó que el 35 % del emprendimiento cooperativo lo realizan migrantes: «Son nuevas navarras y navarros que ven en nuestro modelo una forma idónea para contribuir al desarrollo de la sociedad en la que viven ellas y sus familias». También señaló que una de cada tres nuevas cooperativas se asienta en zonas rurales, «reforzando la apuesta por la cohesión territorial», y que el 70 % de las personas empleadas en empresas de inserción son hombres y mujeres en riesgo de exclusión, «a quienes se les da una nueva oportunidad y un empleo que les ayuda a recuperar la dignidad». Igualmente, mencionó a los casi 2.000 trabajadores y trabajadoras de los centros especiales de empleo, «de los que el 83,77 % son personas con alguna discapacidad y el 67 %, con una discapacidad severa».
Por todo ello, la Economía Social «no solo es un sector ni un modelo de resistencia y solidario». De hecho, la equiparó a un motor de progreso y desarrollo «fundamentado en la justicia social y la participación colectiva que, además, detesta la desigualdad extrema de los sistemas neoliberales, desafortunadamente tan patrocinados».
«LA ECONOMÍA DE LAS PERSONAS»
El presidente de ANEL razonó sus planteamientos, además, con algunos de los hitos alcanzados en el II Plan Integral de Economía Social de Navarra (2021-2024). Dentro de esos logros, resaltó que el número de empleos en cooperativas y sociedades laborales se incrementó durante la ejecución de dicho programa en 3.672 personas. «Esto supone un aumento del empleo del 25 % hasta alcanzar una fuerza laboral total formada por 16.160 personas a finales de 2023, el 10 % del total del empleo privado en Navarra», comentó.
Ignacio Ugalde: «La Economía Social detesta la desigualdad extrema de los sistemas neoliberales, desafortunadamente tan patrocinados»
En esa misma línea, un total de 4.090 personas se han beneficiado de actuaciones de capacitación en el modelo y 1.456 jóvenes universitarios, de Formación Profesional o centros educativos se han formado en el mismo. A todo lo anterior sumó la creación de 359 nuevas cooperativas de trabajo asociado junto a las veintiuna vinculadas a empresas de inserción o economía solidaria, «lo que demuestra el éxito y el interés de la sociedad navarra por el emprendimiento».
También se fomentó la competitividad en 260 cooperativas y 33 empresas de inserción mediante el desarrollo de diversas líneas de inversión en innovación y mejora continua. Y se vigiló el cumplimiento de la reserva de contrato en beneficio del 5,4 % de la población navarra o, lo que es lo mismo, los 36.176 ciudadanos de la Comunidad foral que presentan algún grado de discapacidad del 33 % o superior.

Ignacio Ugalde aseguró que la Economía Social «detesta la desigualdad extrema de los sistemas neoliberales desafortunadamente tan patrocinados»
En el ámbito internacional, Navarra intensificó su presencia en redes estatales y europeas, impulsando iniciativas como el partenariado estratégico de la Eurorregión y proyectos de emprendimiento juvenil y rural. En ese contexto, las distintas familias de la Economía Social promovieron 606 actividades sobre consumo responsable, que involucraron a 145.000 personas, y se crearon tres cooperativas energéticas en municipios pequeños para avanzar en la transición energética.
Iñaki Mendióroz: «El III Plan de Economía Social es una demostración de la apuesta decidida y clara que el Gobierno de Navarra hace por este modelo»
Finalmente, en el ámbito institucional, hubo 762 reuniones con diversos actores públicos y privados, consolidando la Economía Social como «la economía de las personas», en palabras de Juan Antonio Pedreño, presidente de la Confederación Empresarial Española de la Economía Social (CEPES), que su homólogo en Navarra hizo suyas este viernes.
Las manifestaciones de Ugalde se realizaron ante más de 200 personas invitadas, la mayoría procedentes de las distintas familias de la Economía Social de Navarra y del tejido económico, empresarial y directivo de la región. También acudieron autoridades como la delegada del Gobierno en Navarra, Alicia Echeverría; representantes sindicales; e integrantes de todas las fuerzas políticas con representación en el Parlamento de Navarra.
María Chivite: «La Economía Social es la respuesta ética que necesita el planeta»
Precisamente, su presidente, Unai Hualde, inauguró la cita con unas palabras en las que destacó cómo la apuesta institucional ha convertido a Navarra en un «referente de la Economía Social», gracias al apoyo prestado a entidades como ANEL y CEPES. «Resulta de vital importancia que en Navarra se sigan creando empresas de Economía Social y se consoliden por su arraigo local, diversificación y cuidado al talento», defendió. Por ello, comprometió el apoyo del Legislativo foral a las entidades representativas del sector «para fortalecer el desarrollo económico y social del territorio».
Al mismo tiempo, la presidenta de Navarra, María Chivite, que se encuentra en Bruselas, insistió a través de un vídeo en que «Navarra es una potencia europea de la Economía Social». Un modelo que, al basarse en una red que pone a las personas en el centro, «es la respuesta ética que necesita el planeta».