El barómetro que cada año realiza el equipo de investigación del Observatorio del Emprendimiento de España (OEE) que coordina el proyecto Global Entrepreneurship Monitor (GEM) en España sobre la actividad emprendedora reciente (TEA) de nuestro país, ya tiene los datos de 2024-2025. El informe, que además coincide con los 25 años de trabajo de esta institución, se presentó el pasado lunes en el Auditorio de la Fundación Rafael del Pino con el apoyo de Enisa y la colaboración del Observatorio MAPFRE de Finanzas Sostenibles y la citada Fundación.
La conclusión es que en los últimos cuatro años el ritmo del emprendiendo no cesa. “La apuesta por el emprendimiento como forma de vida es siempre muy buena noticia”, señaló Borja Cabezón, consejero delegado de Enisa. “Sin emprendimiento el impacto en la dinamización económica, la creación de empleo y la innovación es menor. Emprender es apostar por una España vanguardista, innovadora y social”.
La información recogida entre más de 30.000 personas de entre 18 y 64 años de todo el territorio español, tiene dos caras. “La primera es que la actividad emprendedora reciente (TEA) encadena cuatro años de crecimiento. La segunda es que el emprendimiento potencial se estanca en España”, tal y como destacó Nuria Calvo Babío, directora Técnica del proyecto GEM en España.
Y es que durante 2024 el porcentaje de personas con intención de emprender se mantiene en un 11,2 % —la misma ratio que el año anterior— y aumenta ligeramente la de quienes están a cargo de iniciativas recientes (de menos de tres años y medio de vida) que crece de un 6,8 % en 2023 a un 7,2 % en 2024, así como el porcentaje de las que están al frente de iniciativas consolidadas (de más de tres años y medio de vida) que pasa de un 6,7 % a un 6,8 %.
Por otro lado, la tasa de personas emprendedoras que abandona sus iniciativas ya sea por cierre o por traspaso del negocio, aumenta de un 3,2 % a un 3,5 %, aunque una de cada tres iniciativas que se abandonan no cierran, sino que continúan en manos de otras. “Estos datos reflejan un proceso emprendedor más activo desde la pandemia, pero que corre el riesgo de ralentizarse en el futuro por el estancamiento de la intención emprendedora de la población. Aun así, la Comunidad de Madrid y Cataluña se consolidan como los territorios con mayores tasas de emprendimiento en España”, añadió Babío.
La valoración del equipo experto de GEM sobre las condiciones del entorno para emprender es que este mejoró en 2024. Además, la existencia y el acceso a infraestructuras y la formación emprendedora en la etapa postescolar han sido los factores más valorados, mientras que el dinamismo del mercado y el acceso a la financiación se mantienen como asignaturas pendientes.
Además, la inteligencia artificial se percibe como un factor clave de la viabilidad futura de las iniciativas emprendedoras, aunque su uso todavía está poco definido en la operativa de las empresas y las expectativas de la clientela. Es decir, se tienen dudas sobre cómo utilizarla, cuánto invertir y cómo protegerse de ella.
Iguales, pero no tanto
Por lo que se refiere a la cultura de la igualdad entre hombres y mujeres, se valora más positivamente que el año anterior. En España más del 70 % de las mujeres y hombres emprenden por encima de los 35 años. Sin importar su sexo, y en el caso del emprendimiento reciente, el 10 % cuenta con un máster y el 11 % con un doctorado, sean hombres o mujeres.
- Sin embargo, el tipo de negocios que arrancan ellas y ellos es distinto. Una de cada dos iniciativas emprendedoras de menos de tres años y medio de vida ofrece servicios al consumo, y tres de cada diez venden servicios a empresas. Año tras año continúa bajando el peso del sector industrial (transformador) en nuestro país, mientras que aumenta ligeramente el peso del sector extractivo.
- En 2024 las mujeres dejan de ofrecer servicios a empresas y emprenden más en el sector de servicios al consumo. Seis de cada diez emprendedoras recientes (TEA) ofrecen servicios para el consumo final, mientras baja su participación en negocios de servicios a empresas en diez puntos porcentuales respecto al año anterior. Sin embargo, los hombres mantienen su actividad en dicho sector (42 %), y aumentan su participación en el sector de servicios a empresas de un 35 % a un 37 %. “Esta diferencia en el tipo de negocio condiciona otros aspectos tan relevantes como la capitalización de las iniciativas, su nivel tecnológico, su capacidad de innovación, el número de personas empleadas y su orientación internacional”, recalca Borja Cabezón.
Otro dato que puso de relieve Nuria Calvo es que en los últimos tres años la población extranjera residente en España ha emprendido el doble que la española, convirtiéndose en el motor del aumento de la actividad emprendedora en este país. En 2024 una de cada siete personas extranjeras está iniciando un proyecto empresarial en nuestro país, aunque esta proporción baja a una de cada 13 en el caso de quienes están a cargo de iniciativas de más de tres años y medio de vida, y sube el porcentaje de abandonos. La intención emprendedora de esta población triplica la española, que ha crecido de un 17,7 % en 2021 a un 28,1 % en 2024, lo que permite prever un crecimiento de su actividad emprendedora en los próximos años.