Óscar ha cogido las riendas del negocio familiar, una relojería y joyería que llevaba funcionando 37 años.

La idea de negocio surge a raíz del traspaso del establecimiento por la jubilación de mi padre, para mí fue una oportunidad de continuar con la tradición familiar. Lo más positivo dela experiencia de emprender ha sido la respuesta de la gente, especialmente de quienes se alegran de que el negocio familiar continúe.
El consejo que le daría a alguien que está pensando en emprender es que tenga muy claro que emprender requiere estar al 100%, pues es importante dedicarle tiempo, esfuerzo y compromiso.
Conocí a Consorcio EDER por mi padre, que ya había tenido contacto con la entidad, me han ayudado principalmente con la orientación en los primeros pasos para la puesta en marcha del negocio, resolviendo dudas y facilitando información clave para continuar con la actividad.