Patricia ha vuelto a abrir la pescadería de su suegra que llevaba más de 20 años funcionando, en ella se ofrece pescado fresco diario (de martes a sábado) y marisco, todo el género es de primera calidad viniendo del cantábrico y de la zona norte de Europa. Además, tiene una zona de congelados en la cual los clientes pueden encontrar pescado congelado variado como calamares, marisco, productos de la marca Camporel, etc.)

He trabajado en el sector anteriormente, pero siempre tenía en mente abrir mi propia pescadería, así que vi la oportunidad de lanzarme y gestionar mi propio negocio cuando mi suegra que tenía una pescadería desde hace más de 20 años iba a retirarse.
Lo más positivo de la experiencia de emprender, ha sido la buena acogida que ha tenido por parte de la clientela y el poder gestionar mi propio negocio. El consejo que le daría a alguien que está pensando en emprender es que no tenga miedo y que lo intente, el no ya lo tiene, hay que ir a por el sí.

Un familiar me comentó de la existencia de Consorcio EDER y me recomendó que me acercara para que me ayudaran con la puesta en marcha de la actividad. Me habéis informado de todos los pasos a seguir para la puesta en marcha de la actividad y todas las ayudas que podía solicitar. Además, me habéis ayudado con la tramitación de dichas ayudas. Lo que más valoro es la atención y el trato que he recibido, ha sido de primera, además, me he sentido muy arropada todo el momento.