Irene ha abierto una peluquería unisex y barbería en la cual se realiza coloración, cortes, mechas, tratamientos capilares (cuero cabelludo e hidrataciones) y maquillaje para ceremonias.

Siempre he tenido en mente abrir mi propio negocio, además conocía al anterior peluquero del local donde estoy ahora y me comentó que se jubilaba, así que vi la oportunidad de abrir mi propia peluquería y me lancé a este nuevo mundo del emprendimiento.

Lo más positivo de la experiencia de emprender ha sido la buena acogida que ha tenido por parte de la clientela.
El consejo que le daría a alguien que está pensando en emprender es que no tenga miedo al fracaso, el camino no es sencillo, pero si uno tiene un sueño puede alcanzarlo.

Consorcio EDER ya lo conocía de toda la vida ya que vivía en una calle de al lado, pero además unos amigos emprendedores que acudieron allí en su día me recomendaron que me acercara para que me ayudaran con la puesta en marcha de la actividad.
Me habéis informado de todos los pasos a seguir para la puesta en marcha de la actividad y todas las ayudas que podía solicitar. Además, me habéis ayudado con la tramitación de dichas ayudas. Lo que más valoro es la atención recibida en todo momento, estoy muy agradecida.