Apostando por vivir y trabajar en la Montaña de Navarra
Yolanda, es una emprendedora amante de los caballos que ha puesto en marcha un bonito proyecto con ellos como protagonistas en la localidad de Igoa (Basaburua), proyecto al que ha denominado «Caballos del bosque».

Caballos del Bosque responde a un doble objetivo. Por un lado, busca la felicidad de los caballos, entendiendo que su felicidad radica en que vivan en condiciones lo más parecidas posibles a la de libertad, con espacios amplios en los que moverse y pastar, y hacerlo en manada.
Por otro lado, es un proyecto que nace del deseo de reconectar a las personas con la naturaleza a través del vínculo con los caballos en libertad. Situado en un entorno natural privilegiado, el proyecto ofrece experiencias vivenciales donde el respeto, la escucha y la presencia son los pilares fundamentales. No se trata de montar caballos, sino de compartir espacio y tiempo con ellos desde una mirada consciente, sin imposiciones, permitiendo que el encuentro surja de forma orgánica.
Hay gran diversidad de personas que están disfrutando ya de esta actividad. Por ejemplo, familias con niños y niñas que buscan una aproximación sensible y natural al mundo equino, así familias con adolescentes que pretenden fomentar valores como el respeto, la empatía, la escucha y la cooperación.

Además, Caballos del Bosque ofrece experiencias inclusivas y adaptadas para personas con diversidad funcional, incluyendo movilidad reducida, discapacidad visual u otras condiciones. Cada propuesta tiene en cuenta las necesidades del grupo, para que todas las personas puedan participar plenamente y sentirse parte integral de la experiencia.
También se da la bienvenida a quienes conviven con perros, integrando al animal como un miembro más del grupo, en un ambiente de convivencia y respeto mutuo.
Las actividades están diseñadas para adaptarse a diferentes tipos de personas y grupos: familias con niños y niñas, adolescentes, personas adultas y personas con diversidad funcional. Cada experiencia se construye en función de las necesidades del grupo, fomentando la inclusión, la cooperación y el aprendizaje mutuo. El objetivo es ofrecer un espacio seguro donde cada persona pueda sentirse parte del grupo y del entorno, sin juicios ni exigencias.

El enfoque del proyecto es profundamente integrador y holístico, ya que a través del contacto con los caballos y la naturaleza, se promueve el desarrollo de habilidades emocionales, la autorregulación, la empatía y la conexión con un o mismo y con los demás. Los caballos, en su estado natural, actúan como espejos emocionales, facilitando procesos de toma de conciencia y transformación personal.
Para su puesta en marcha ha contado con el asesoramiento del Servicio de Apoyo al Emprendimiento de CEDERNA GARALUR, un servicio público y gratuito cofinanciado por Servicio Navarro de Empleo – Nafar Lansare disponible para cualquier persona emprendedora de la Montaña Navarra.