Los grupos de acción local navarros Cederna Garalur, Consorcio EDER y Consorcio de Desarrollo de la Zona Media cierran «una iniciativa pionera para transformar la narrativa rural, impulsar la participación y promover una gobernanza más justa y descentralizada»
El proyecto ‘Inteligencia Rural: territorios que cooperan y enseñan’, novedosa iniciativa de cooperación entre tres grupos de acción local navarros (Cederna Garalur, Consorcio EDER y Consorcio de Desarrollo de la Zona Media), presentaba sus conclusiones este miércoles 25 de junio con un acto en la casa de cultura de Aoiz/Agoitz con presencia de representantes institucionales y agentes del territorio. Un proyecto en el que, durante los últimos meses, se ha trabajado conjuntamente para fortalecer las capacidades del medio rural y visibilizar su dinamismo.
Durante el acto se destacaban los principales logros y aprendizajes de un proyecto que, según sus impulsores/as, “no solo ha servido para actuar, sino también para reflexionar y proyectar una nueva mirada sobre nuestros pueblos realista, crítica, esperanzadora y profundamente humana”.
El objetivo central del proyecto era el de reivindicar el derecho del medio rural a contar con las mismas oportunidades, recursos y atención que los entornos urbanos. “El mundo rural tiene voz propia, inteligencia colectiva y propuestas para diseñar su futuro”, se afirmaba. En esta línea, el proyecto promovía una visión del medio rural «actualizada y alejada de estereotipos», apoyándose en procesos participativos, intercambios con otras comunidades rurales del Estado y una sólida campaña de comunicación.
LÍNEAS ESTRATÉGICAS: EMPODERAMIENTO Y NARRATIVA
La primera línea de trabajo se centró en el empoderamiento del territorio, dotando a las comunidades rurales de herramientas y espacios para tomar decisiones desde la base. Se organizaron tres foros temáticos sobre vivienda, juventud y Agenda Rural Europea, además de impulsar la dinamización del Pacto Rural Europeo como instrumento para acercar las políticas comunitarias a la ciudadanía rural.
En este marco, también se llevaron a cabo viajes de intercambio de conocimiento con otros territorios de referencia, como Kuartango (País Vasco), varias zonas rurales de Aragón y comarcas catalanas, con el fin de conocer buenas prácticas en iniciativas de coworking, agroalimentación, ganadería sostenible o relevo generacional.
La segunda línea estratégica abordó la creación de una nueva narrativa sobre el mundo rural a través de una potente campaña institucional. Entre las acciones más destacadas se encuentran la creación de una identidad visual propia, la elaboración de una guía de comunicación con perspectiva rural, la producción de materiales audiovisuales y la organización de eventos temáticos.
Asimismo, se desarrollaron herramientas innovadoras como talleres creativos, cinefórums, clubes de lectura rurales y jornadas tecnológicas con realidad virtual, drones e impresión 3D, con el objetivo de acercar la innovación y la cultura a las zonas rurales.
FINANCIACIÓN EUROPEA
Desde su inicio, el proyecto ha sido financiado por el departamento de Desarrollo Rural del Gobierno de Navarra y por los fondos FEADER de la Unión Europea, a través del Programa de Desarrollo Rural 2014-2020. Los/as responsables del proyecto han querido expresar su “profundo agradecimiento” a todas las entidades colaboradoras, participantes, técnicos/as y representantes institucionales que lo han hecho posible.
Con la clausura del proyecto, las entidades impulsoras insisten en que “el trabajo no termina aquí”. Subrayan que se han abierto nuevos caminos y fortalecido redes territoriales que seguirán activas, apostando por un futuro rural sostenible, justo y colectivo. “Los territorios rurales no solo cooperan y aprenden. También enseñan.”