Deierriko Ostatua Sozietate Kooperatiboa, Cooperativa de iniciativa social, ha inaugurado recientemente en Arizala un centro polivalente que nace con vocación de servicio al territorio, al tejido productivo local y al conjunto de la ciudadanía. Esta iniciativa, que ha contado con el apoyo de ANEL en su constitución jurídica, se convierte en un motor de dinamización comarcal basado en los principios de la economía social, la sostenibilidad y la soberanía alimentaria.
Ubicada en una antigua bodega rehabilitada y energéticamente autosuficiente gracias a placas solares y un sistema de biomasa, la cooperativa ofrece múltiples servicios: una tienda de productos de cercanía, un bar-restaurante de alimentación local y ecológica, una sala multiusos con programación cultural y social, y un espacio para la formación y el encuentro de productores y productoras. En breve, además, se pondrá en marcha un centro de transformación agroalimentaria vinculado al proyecto Buruxka, en colaboración con la UPNA, que promueve el aprovechamiento y envasado del excedente agrícola y su donación al Banco de Alimentos.
Deierriko Ostatua también prepara el lanzamiento de un mercado social del valle que articulará relaciones entre productores y consumidores, promoverá circuitos cortos de comercialización y fomentará modelos de consumo responsable, solidario y circular. Durante la inauguración, representantes institucionales como los directores generales de Desarrollo Rural y de Comercio y Consumo, Rubén Goñi y Pablo Ezkurra, así como agentes sociales y vecinales, destacaron el valor transformador del proyecto.
La cooperativa se constituye como una entidad mixta e integral, capaz de integrar a diferentes tipos de personas socias: de consumo, de trabajo, de servicios, colaboradoras e institucionales, como el propio Ayuntamiento de Yerri. Precisamente su alcaldesa, Marta Mendaza, subrayó la doble función del proyecto: generar cohesión social en una zona dispersa y con riesgo de despoblación, y fortalecer un sistema alimentario más justo y sostenible.
Desde ANEL, Alfredo Chourraut destacó esta experiencia como “un ejemplo de cooperación público-privada, jurídicamente compleja pero viable, que refleja todos los valores de la economía social. Una propuesta local con impacto real en el territorio y con capacidad para ofrecer soluciones al reto demográfico y a la revitalización del sector primario”.
Si quieres conocer más de la iniciativa os dejamos link a un VÍDEO
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