Andrea Ricarte ha abierto una floristería en Peralta, en ella se pueden encontrar desde los productos clásicos de una floristería como son la rosa, la margarita, el lirio hasta la paniculata rainbow, claveles jaspeados o girasoles. También hay flores de crochet, para quienes tienen un poco de peor mano, plantas de eucalipto, plantas carnívoras, aéreas, de café o coronas para adornar paredes y puertas. Además, y como algo diferencial, destaca los cuadros que Andrea crea (va al campo, coge flores, las prensa, las seca y después realiza composiciones, hay que añadir que puede hacerlos customizados al gusto del cliente).

Estudié bachillerato de Artes y después grado de Producción Agroecológica que hay en el IES Ribera del Arga de Peralta. Además, siempre he sido amante de las flores, desde que era pequeña, gracias en parte a la afición de mi madre, Silvia Osés. Todo ello hizo que terminara trabajando 4 años en una floristería, una experiencia gracias a la cual descubrí mi auténtica vocación. A principio estuve a punto de aceptar un traspaso de un negocio ya en marcha, pero al final esa apuesta no salió adelante y finalmente decidí poner en marcha mi propio negocio.

Lo más positivo de la experiencia de emprender ha sido la sensación de crear algo desde cero, este proyecto ha sido como tener un hijo. También hay que añadir que estoy muy contenta porque el feedback desde la apertura el 1 de mayo ha sido muy bueno.

El consejo que le daría a alguien que está pensando en emprender es que tenga paciencia y que no tire la toalla, en mi caso no ha sido un camino de rosas, pero al final lo he conseguido. Mi hermana me recomendó que acudiera a Consorcio EDER para que me ayudaran con la puesta en marcha de la actividad. Me han ayudado en todo el proceso hasta la puesta en marcha de la actividad, en explicarme las ayudas a las que tenía derecho y a tramitarme estas. Lo que más valoro es la atención que he recibido en todo momento.