Ya han transcurrido 13 años desde que irrumpió el concepto de Responsabilidad Social Corporativa, y 30 del nacimiento de normativas legales como la Ley de Integración Social del Minusválido (LISMI), que ya apuntalaban un cambio en la mentalidad empresarial, que se abría a nuevos horizontes y compromisos con la sociedad en que operaba.