Raúl, que ha creado una empresa de servicios de jardinería en Tudela, comparte su experiencia.

Cansado de viajar y vivir incluso en otros países para poder trabajar, cansado de la inestabilidad laboral y de estar en el paro, decido emprender en un sector que me apasiona y que tengo años de experiencia, que es el de la jardinería. Por lo mencionado anteriormente decido emprender y montar mi propia empresa de servicios de jardinería.

Las actividades que realizo son las siguientes:

  • Creación y mantenimiento de jardines, podas, talas, plantaciones, riegos, restauración de jardines y zonas degradadas, xerojardinería, huerto urbano, bonsaismo, sanidad vegetal, terrazas, jardín vertical, cubiertas verdes, siegas, desbroces, limpiezas de huertos/jardines, etc.

Me dirijo a todo el público en general, tanto al sector público como privado.

Consorcio EDER lo he conocido a través de unos amigos que me recomendaron que acudiera a esta entidad para emprender, ya que desde allí me ayudarían con la puesta en marcha de mi negocio.

Me han ayudado a definir bien la idea de negocio que tenía en  mente, a tramitar las ayudas a las que podía acceder y me han facilitado toda la información con los pasos a seguir hasta la puesta en marcha de la actividad. Lo que más valoro es el trato personal del equipo de emprendimiento, valorando positivamente las ideas personales, pero también abriéndote los ojos cuando algo no es factible.

Espero que prospere, y que la gente se quite la idea de que un jardinero es caro. Mucha gente se sorprendería al poder tener su jardín en buenas condiciones todo el año, sólo para disfrutarlo, pagando al mes igual que si pagaran una tarifa de internet y televisión por ejemplo.

Lo más complicado

Lo más complicado ha sido dar el paso inicial para emprender debido a la inestabilidad económica que existe.