y nos cuenta su experiencia.
La idea surge a raíz de trabajar en un laboratorio protésico dental, llevaba trabajando desde que terminé los estudios en 2013 hasta agosto de 2018 que me planteé  emprender. Decidí que era el momento para emprender y montar mi propio laboratorio protésico dental, ya que este tipo de negocio podía funcionar bien.

Las actividades que realizo son las siguientes:

  • Prótesis removibles y fijas para clínicas dentales.
  • Dentaduras a particulares con prescripción médica previa.

Me dirijo sobre todo a las clínicas dentales, pero también a particulares con prescripción médica previa.

Conocí el Consorcio EDER a través de unos amigos que me informaron de todos los servicios que prestaba. Me han facilitado toda la información necesaria para emprender y además me han ayudado a tramitar las ayudas a las que podía acceder.

Lo que más valoro es la disponibilidad y el buen trato que he recibido en todo momento.

Lo más complicado

Lo más complicado ha sido todo el tema burocrático hasta la puesta en marcha de la actividad.

Aspiramos a

Espero que vaya cada vez a más y poder vivir de ello.