María Ángeles Barco es una instructora de actividades deportivas,  las actividades que instruye son: aeróbic, step, zumba, pilates, yoga,etc. Además las imparte en diferentes localidades de la Ribera de Navarra.

La idea de negocio surge ya que llevaba pensándola desde hacía tiempo, y más cuando encuentro un vacío en este sector tanto de profesionales que impartan clases como aquellos que han de vender este tipo de servicios, ya que tenemos mucho intrusismo en le sector. Además tenemos que tener en cuenta que este sector es de entretenimiento, pero ha de ser primordial la salud del alumnado.

Tras haber trabajado con diferentes empresas de todo tipo, observo que existe una carencia de este tipo de servicios ya que no está cubierto por personal cualificado y el propio alumnado es el que me ha buscado, ya que había trabajado con él con anterioridad y había quedado contento.

En cuanto a las actividades que imparto, me muevo tanto en el mundo del fitness como en el del wellness, deporte, salud, bienestar y diversión, ya que puedo impartir clases de diferentes modalidades, como aeróbic, step, zumba, ciclo indoor, pilates, yoga, entrenamiento personal, etc. A lo largo de los años he forjado un bagaje amplio de experiencia y formación que me convalida como una profesional polivalente para poder abarcar un mayor rango de trabajo. Tanto es así, que he realizado mi formación de pilates ampliándola en diversas ocasiones y he incrementado mis conocimientos con un auxiliar de fisioterapia.

Realizo tanto clases individuales como colectivas, masterclass, animación festiva, charlas de espalda sana, fiestas de colegios e incluso talleres de higiene postural.

El público objetivo al que me dirijo es muy amplio, no tengo un tipo de alumnado, ya que este servicio va dedicado a todos los rangos, en general, tanto para unas actividades como para otras se cuida con esmero todos los detalles y se preparan las clases pensando en las necesidades de cada tipo de población.

Creo que lo más importante es dedicar tiempo, cuidar en general los detalles y mimar al cliente para dar lo mejor de mí.

Lo más complicado

Lo más complicado ha sido lo que comúnmente se denomina “tirarse a la piscina”, el primer empuje, ya que como dependes de “otro” para prestar tus servicios en algunas ocasiones, y después de varios encuentros desagradables en este aspecto, pues el no tener esa seguridad es lo que más me imponía.

Aspiramos a

No pido más que cumplimentar, poder llegar a trabajar y no tener que arrepentirme y cerrar mi proyecto.