María Paz, que ha abierto una floristería en Cintruénigo, nos cuenta su experiencia.

Yo tengo una agencia de viajes en Cintruénigo desde hace 20 años, pero cada vez las cosas están más difíciles. Por ello decido abrir una floristería, utilizando parte del local de la agencia que todavía no estaba habilitado. De esta manera puedo compaginar las dos actividades, ya que tengo los locales juntos, simplemente los separa un tabique.

Como ya he comentado anteriormente, mi otra actividad que es la agencia de viajes, cada vez está más perjudicada por internet. Aunque todavía funciona bastante bien, quiero tener una actividad alternativa por si un día la agencia deja de ser rentable, poder continuar como autónomo en mi localidad.

Las actividades que realizo son las referentes a una floristería, tales como arreglos florales, funerarios, venta de plantas, arreglos florales en artificial, etc.

Me dirijo a todo el público en general y de todas las edades.

Cuando abrí la agencia de viajes, aunque lo hice con CEIN, ya sabía de la existencia de Consorcio EDER.

Me han ayudado en muchos aspectos, en concreto me han facilitado toda la información que he requerido en todo momento y los trámites de las ayudas a las que podía acceder. Lo que más valoro es que aunque Consorcio EDER sea una entidad pública, la implicación del personal conmigo ha sido del 100%. Estoy segura de que si vuelvo a requerir de sus servicios estarán encantados de ayudarme de nuevo.

Lo más complicado

Cuando se empieza una nueva actividad, hasta lo más insignificante es muy complicado. Montar el local y cumplir con todas las normas urbanísticas fue muy costoso. Además los cursos que realicé en Madrid, en la Escuela Española de Arte Floral, también tuvieron su complejidad.

Aspiramos a

Espero que sea rentable para que me proporcione un sueldo y poder trabajar durante muchos años hasta mi jubilación.