Emprender, ha sido el final de un camino que comenzó hace unos años cuando por motivos diferentes, paramos nuestra vida laboral.

En ese momento, yo tuve problemas de salud y decidí agarrar el toro por los cuernos, como bien se dice.

Mi hermana se sumó a mi iniciativa y comenzamos primero la formación de Medicina China y posteriormente el Método Melqur.

Por aquel entonces, no teníamos claro si llegado el momento, íbamos a ejercer de terapeutas, en ese momento, lo hacíamos más por un crecimiento personal que por otra cosa.

Luego, fuimos conscientes que eso nos llenaba más que cualquier otra cosa, así que el siguiente paso era abrir nuestra propia consulta y poder ayudar y transmitir a otras personas lo que para nosotras ha supuesto un cambio muy importante para nuestras vidas.

Melqur es un método de terapias bioenergéticas, trabajamos con frecuencias lumínicas, frecuencias sonoras y frecuencias que emiten las formas geométricas y también los minerales. Es un método que trabaja y equilibra el plano físico, mental y espiritual de la persona.

Estas terapias están dirigidas a todas las edades y a todos los públicos. Ya sea por un problema de salud o por el mero hecho de cambiar algo que limita tu vida.

Conocimos a Consorcio EDER a través del INEM. Allí nos han dibujado un camino fácil… Nos proporcionó un guión claro a seguir, en el cual hemos estado en todo momento muy bien asesoradas y se nos ha facilitado todo lo que estaba a su alcance.

Lo más complicado

Lo más complicado para nosotras, fue en su día tomar la decisión de parar, dejar lo que estábamos haciendo y emprender un nuevo camino. Lanzarnos al vacío… La formación, llevaba implícito el recibir y experimentar la terapia, esto nos ayudó muchísimo y ha hecho que todas las situaciones a las que nos hemos tenido que enfrentar hayan resultado fáciles.

Aspiramos a

En el plano mas personal, esperamos con nuestro método, poder ayudar a las personas a mejorar sus vidas, tal y como nos ha ayudado a nosotras. Este es nuestro mayor deseo. De alguna forma, queremos aportar nuestro granito de arena a esta sociedad, liberando a las personas de sus dolencias físicas, sus miedos, sus frustraciones, sus pensamientos limitantes, consiguiendo que se amen y se valoren más. Es el mejor legado que podríamos dejar. En el plano más profesional, es poder mantener abierto nuestro centro por muchos años.