Mª Victoria ha abierto un centro de estética en Funes.

La idea de negocio surgió poco a poco, ya que en septiembre de 2016 decidí estudiar para presentarme a la prueba de acceso al ciclo formativo de grado superior de Estética Integral y Bienestar. Una vez cursándolo y gracias a la asignatura “Empresa e iniciativa emprendedora”, pude conectar con la idea de negocio que he puesto en marcha después, ya que en ese momento tuve que plantearme el proyecto a presentar para aprobar la asignatura. Esto fue vital para mí porque implicó plantearme hacia dónde quería dirigir mi vida. Mi objetivo estudiando este grado superior fue el de adquirir mayor conocimiento, porque gracias al título de grado medio del que disponía ya había ejercido la profesión, pero quise dar un paso más. Por otra parte, y muy vinculado a mi idea de negocio, encuentro importante el cuidado de cada detalle, intentando transmitir mi concepto personal del mundo de la belleza. Decido emprender porque considero que es el modo que me permite conectar con el público en toda su esencia y a su vez ajustarme a mis propios criterios. El espacio físico en el que he ubicado mis servicios ha sido creado de forma plenamente consciente con unas características específicas orientadas hacia la sostenibilidad, donde todos los elementos utilizados van en armonía con el respeto y el cuidado del planeta. Por poner dos ejemplos, he colocado mobiliario elaborado artesanalmente y los productos cosméticos que ofrezco y que utilizo son 100% orgánicos. Cuando fui gestando la decisión, entendí que la única forma de conseguir esta coherencia era emprendiendo y trabajando para mí misma. La verdad es que me siento muy responsable del mundo que voy a dejar a mi paso.

Presto mis servicios en Funes, en un espacio ubicado en la peluquería de Marian Resano. También me desplazo a Santacara, así como a los domicilios de las personas que no pudiesen acudir a mi establecimiento. Mis tratamientos van dirigidos al bienestar de la persona, siempre de forma personalizada y en función de las distintas necesidades de cada uno, pudiendo ser drenantes-purificantes, antienvejecimiento, antiestrés… tanto faciales como corporales. Además, realizo trabajos de depilación con cera tibia (ceras naturales), eléctrica y de manera puntual, láser, así como trabajos de micropigmentación. Cuando ofrezco mis servicios, hago hincapié en el concepto “inteligencia ecológica”, siendo esta la capacidad de desarrollar productos y servicios diseñados para que, desde su creación y hasta el fin de su vida útil, sean beneficiosos para el medio ambiente. Asimismo, todo lo que utilizo está libre de crueldad animal.

Me dirijo a toda persona interesada en vivir en armonía con nuestro entorno, que crean en la necesidad de cuidar de sí mismos, dejarse mimar y asesorar en técnicas de higiene y cuidado personal. Me parece muy importante la fase de la adolescencia, ya que considero que es una etapa en la que se dan alteraciones estéticas, siendo edades complejas donde afloran los complejos. Me gustaría ser una aliada para ayudarles a fomentar hábitos saludables para la piel. Es por esto por lo que he ideado unos bonos, titulados “Young people”, gracias a los cuales pretendo facilitar a los jóvenes la asistencia al centro ofreciendo descuentos muy interesantes.

Consorcio EDER lo he conocido por dos amigas. Una de ellas, trabajadora social, a la cual agradezco el apoyo y cariño que siempre me ha brindado. La otra amiga también me habló de Consorcio EDER porque puso en marcha un negocio y se sintió muy apoyada por la entidad. Me han ayudado en todo lo que he necesitado. En primer lugar, me escucharon y me sentí muy reconfortada porque me brindaron todo su conocimiento y apoyo. Por todo ello estoy muy agradecida, ya que han una gran labor y todo me ha resultado mucho más fácil.

Lo más complicado

Sin duda, lo más complicado fue la última trayectoria en el grado superior, ya que se dilató durante tres años y medio en los que viajé una media de 140 km diarios y afronté mucha nocturnidad y falta de descanso. A pesar de ello, me gustaría destacar la ayuda prestada por las profesoras e incidir en que me siento muy afortunada con las personas con las que me encontré en el instituto. Considero que las dificultades posteriores no han sido tan grandes en comparación con esto.

Aspiramos a

Me encantaría vivir de mi negocio y poder dedicarme plenamente a ello. Para mí no solo se trata de una cuestión económica, sino que también va ligado a la satisfacción de que mi trabajo llegue a las personas y de que se sientan a gusto y contentas con él.