Presentación: Miguel Ángel Alfaro y Julián Fernández

  • Empresa: Liquen Arquitectura
  • Actividad: estudio de arquitectura, ingeniería y diseño
  • Año creación: 2009
  • Personal: cuatro socios
  • Contacto:
    • Email: liquen@liquenarquitectura.com
    • Web: www.liquenarquitectura.com

Liquen Arquitectura es un estudio de arquitectura, ingeniería y diseño. Su trayectoria empezó hace dos años cuando decidieron juntarse dos arquitectos y dos ingenieros con la idea de entrar en el mercado realizando un servicio global e integrado. Tanto su gestión empresarial interna, basada en la colaboración entre especialistas, como la continua búsqueda de diferenciación mediante la innovación, les ha permitido hacerse un hueco en un mercado basado en la confianza y el cual atraviesa una honda crisis.

¿Cómo recordáis vuestros comienzos? Al principio pasas una fase en la que tienes miedo, te das cuenta de que sabes de arquitectura, que conoces más o menos tu sector, por haber trabajado por cuenta ajena, pero que no sabes de otras muchas cosas: el IVA, las formas jurídicas, obligaciones fiscales y contables, etc. En un negocio la mitad es tu actividad y la otra mitad es la gestión empresarial, de la que inicialmente no tienes mucha idea. Sin embargo nosotros teníamos una gran ventaja, en comparación a otros emprendedores, y es que no necesitábamos realizar inversión alguna. Solo necesitábamos un ordenador y muchas ganas para salir al mercado. Quizás nuestra inversión haya sido la formación: arquitectura son siete años de carrera y posteriormente ambos nos hemos especializado mediante la realización de un máster. (Julián en urbanismo sostenible y Mikel en rehabilitación). ¿Cómo fue entrar en el mercado y buscar los primeros clientes? El mercado de la arquitectura está totalmente basado en la confianza y nosotros, al ser jóvenes, sabíamos que lo teníamos más difícil. Por tanto teníamos muy clara la necesidad de diferenciarnos de los estudios de arquitectura de toda la vida. Para empezar, creamos la empresa con dos ingenieros, para así ofrecer un servicio integrado, completo. Tradicionalmente la división de tareas en la construcción de un edificio (diseñar, delinear, cálculos estructurales, incluir las instalaciones, etc.) se ha repartido entre empresas dedicadas a cada uno de los oficios. Nosotros creemos que esta idea está obsoleta, que hay que entender este proceso como un todo y por tanto, nuestra asociación con ingenieros y otros colaboradores pretende realizar esta integración del trabajo desde una sola empresa, para ahorrar costes, dar mayor coherencia al trabajo y también estar cerca del cliente. Pero aun y todo, conseguir clientes no es fácil, en un principio realizamos proyectos para conocidos, y poco a poco el boca a boca también va ayudando. Insisto en que la confianza es la clave en este sector, ser recomendado es la mejor de las publicidades.
¿Podría decirse entonces que vuestro rasgo diferenciador es una gestión basada en la colaboración entre expertos? Sí, como decía, apostamos por integrar desde el minuto 1 todos los pasos: la instalación y la construcción ya no van separados. El secreto está en colaborar, crear redes de profesionales, crear un grupo de conocimiento. Y de ahí nuestro nombre, Liquen. Trabajando con ingenieros optimizamos todos los factores que influyen en un edificio. Intentamos encontrar las soluciones más racionales: creemos que el modelo actual necesita del aprovechamiento de lo que ya se tiene, no solo a nivel ecológico, también por sostenibilidad en cuanto al ahorro de costes. Apostamos por rehabilitar y por impulsar la vivienda en los barrios existentes como el Casco Antiguo y hacer viviendas más eficientes en la periferia. ¿Hay algún otro factor que os diferencie? Sí, la innovación, sobre todo en tecnología ya que el cliente cada vez exige más calidad (domótica, climatización, iluminación y todo ello con menos gasto). Cuando entramos en el mercado, el sector de la construcción estaba hundido y como decíamos, el ser jóvenes no ayudaba mucho a la hora de crear confianza. Pero enseguida decidimos darle la vuelta a esto y pensar en que las crisis traen oportunidades e intentamos buscarlas: por un lado hubo un importante cambio de normativa (código técnico de la edificación) y los continuos avances constructivos y de control energético y acústico exigen renovarse. Además, observamos que, como jóvenes, tenemos unas cualidades diferenciadoras como pueden ser el dominio informático, mayor relación con las nuevas tecnologías, quizás estar más al día en criterios estéticos, y sobre todo, tenemos tantas ganas de aprender que en general investigamos más, le ponemos más ganas y somos más atrevidos a la hora de innovar. Esta es la línea que buscamos y para esto la colaboración con los ingenieros es esencial, estamos desarrollando análisis energéticos de edificios existentes, para darles soluciones que les permitan ahorrar un 40% de la factura de calefacción. Calificando energéticamente el edificio, proponiendo soluciones y certificándolas. ¿Qué herramientas habéis utilizado para daros a conocer? Como ya hemos comentado al principio los conocidos son los únicos que confían en ti y después el boca a boca es la mejor herramienta, aunque tarda en llegar. Nosotros hemos optado por presentarnos a concursos y ganamos varios. La verdad es que esto nos ayudó a demostrar nuestras habilidades. Para estos proyectos sacamos todo lo que teníamos, investigamos para crear cosas novedosas y eso es lo que te hace ganar. La confianza, de esta forma, la ganas a costa de invertir muchas horas de trabajo para presentarte a concursos que pocas veces ganas.   ¿Tenéis alguna recomendación para otros emprendedores? Nuestros dos años de experiencia nos dicen que montar una empresa es una forma de vida. Es difícil desconectar: te vas de vacaciones y miras cosas para tu empresa, etc. pero también es importante intentar sacarlo de la cabeza a veces. Hay que saber vivir en la incertidumbre. Te exige mucho trabajo y metes muchas horas pero para nosotros son retos, te gusta y apuestas por ello. El día que las cosas salen bien, es una gozada. Aprendes y espabilas mucho. Sobre todo recomendamos paciencia, es una carrera a largo plazo. Lo importante es hacer las cosas bien, si hace falta preguntar o investigar, se hace.