Los bancos ofrecen a los autónomos propuestas innovadoras, como incluir un pequeño subsidio por enfermedad grave o bonificaciones de varios meses cuando estén de baja.

Las entidades bancarias también tienen innovadores productos destinados a los profesionales por cuenta propia, bien en forma de planes integrales o en formatos más individualizados, que incluyen bonificaciones de varios meses para los autónomos que estén dados de baja o un pequeño subsidio por enfermedad grave. Tampoco faltan en la actual oferta bancaria los créditos a interés variable, que pueden mejorar las condiciones de la línea ICO Inversión 2012, con una bonificación en el tipo de interés, ni los tradicionales préstamos para la adquisición de inmuebles, maquinaria, mobiliario o artículos informáticos. En el siguiente artículo se detallan los productos bancarios para autónomos más relevantes que se ofrecen en España.

Financiar a los trabajadores autónomos

Uno de los sectores profesionales más hostigados por la crisis que atraviesa España es el de los trabajadores autónomos, que a los tradicionales problemas derivados de su actividad laboral suman la búsqueda de liquidez para afrontar gastos.

Por eso, las entidades han confeccionado propuestas concretas para estos profesionales, bien bajo la modalidad de planes integrales o en formatos individualizados. No están generalizados en el mercado bancario, pero al menos suponen un respiro para los autónomos e, incluso, hay ofertas innovadoras, como la de incluir bonificaciones de varios meses para quienes estén dados de baja o un pequeño subsidio por enfermedad grave. También se desarrollan líneas de crédito para que puedan afrontar la puesta en marcha de su actividad.

A ello se unen los créditos a interés variable, con una bonificación en el tipo de interés, sin que falten los tradicionales créditos para la adquisición de inmuebles, maquinaria, mobiliario, material informático, etc, ni las cuentas corrientes diseñadas para ellos o los créditos previstos para atender a sus necesidades.

Planes integrales para trabajadores por cuenta propia

Una de las ideas más interesantes es el desarrollo de planes integrales que atienden más de una necesidad sin tener que contratar cada producto financiero por separado. Tienen una tarifa global -que puede ser suscrita desde 8 euros- que incluye las principales operaciones bancarias básicas. Como novedad, incorpora la posibilidad de «tapar» descubiertos autorizados, con un tipo de interés menor al que se aplica en otras cuentas corrientes. Consiste, en definitiva, en conseguir un producto adaptado a las necesidades especiales de estos profesionales.

Entre otras entidades, Catalunyacaixa tiene la Tarifa Profesional Autónomo, que conlleva la contratación de una cuenta corriente o la Cuenta CX, tarjetas de crédito y débito, todas las de los partícipes del contrato asociado, dos transferencias nacionales y en la Unión Europea inferiores a 50.000 euros al mes, dos pagos de nómina al mes y dos ingresos de cheques nacionales al mes, un subsidio por enfermedad grave de 10 euros diarios por enfermedades graves, con un máximo de un año.

También aplica una bonificación a los emprendedores los cuatro primeros trimestres y, si se es autónomo y se está de baja, se le bonifica cuatro trimestres (supeditado a demostración de baja médica). Para ello hay que contar con un saldo mínimo trimestral de 3.000 euros, con tres cargos de recibos en los últimos tres meses (mínimo dos domiciliaciones diferentes) y otros tres cargos de seguros sociales en los tres últimos meses. El precio de esta tarifa global es de 8 euros al mes, a través de un pago trimestral de 24 euros.

La Cuenta Profesional, de Bankinter, tiene dos vías de servicios para autónomos:

Una cuenta corriente. Permite un descubierto autorizado de hasta 600 euros, con un tipo de interés menor al que se aplica en descubiertos en otras cuentas corrientes.

Una línea de crédito para afrontar sus necesidades de liquidez. La financiación de carácter preferente se hace a través del anticipo de ingreso mensual, con la posibilidad de autorizar de forma automática hasta un máximo de los ingresos mensuales netos, materializado en un descubierto que se regularizará cada mes. El tipo autorizado que se aplicará será de dos veces el interés legal del dinero y el importe máximo es de 600 euros.

Propuestas individualizadas para autónomos

Otra solución para estos trabajadores son las cuentas corrientes diseñadas de manera específica para ellos.

Por un lado, se puede encontrar en el mercado bancario la propuesta de Caja Laboral. Su Cuenta Pro se caracteriza porque carece de gastos de mantenimiento y permite a los autónomos afrontar las necesidades de liquidez del negocio, ya que incorpora un crédito automático desde 3.000 euros para evitar descubiertos y los gastos que se derivan de ellos.

Unicaja ha lanzado cuentas para autónomos que incluyen transferencias nacionales o comunitarias, ingreso y emisión de cheques en euros, tarjeta profesional y un seguro de accidentes gratuito, que se complementa con un 10% de descuento en pólizas de otra rama aseguradora.

Otra de las opciones que ofrece el mercado bancario es la Cuenta Cero para autónomos de La Caixa, que permite domiciliar los recibos de la Seguridad Social (con aportaciones periódicas, de al menos, 1.000 euros al mes) y realizar las operaciones habituales por canales electrónicos. De paso, es posible beneficiarse de la gratuidad de varios servicios: mantenimiento y administración de la cuenta, cuota anual de una tarjeta de débito y domiciliación de 20 recibos al mes, entre otros.

La propuesta de Banesto, que se ha cristalizado en la Cuenta Profesional, es un producto especial para autónomos que se distingue de otros porque bonifica el 10% de sus seguros sociales. Además, incorpora una exención de comisiones de administración y de mantenimiento para saldos medios trimestrales superiores a 6.000 euros. Para saldos inferiores, la comisión es de 5 euros trimestrales. Cabe también la posibilidad de «tapar» descubiertos de hasta cuatro días y hasta 1.000 euros. Y brinda la contratación de dos clases de tarjetas, con la cuota del primer año gratuita.

Otra solución para estos trabajadores son las cuentas corrientes diseñadas de manera específica para ellos.

Por un lado, se puede encontrar en el mercado bancario la propuesta de Caja Laboral. Su Cuenta Pro se caracteriza porque carece de gastos de mantenimiento y permite a los autónomos afrontar las necesidades de liquidez del negocio, ya que incorpora un crédito automático desde 3.000 euros para evitar descubiertos y los gastos que se derivan de ellos.

Unicaja ha lanzado cuentas para autónomos que incluyen transferencias nacionales o comunitarias, ingreso y emisión de cheques en euros, tarjeta profesional y un seguro de accidentes gratuito, que se complementa con un 10% de descuento en pólizas de otra rama aseguradora.

Otra de las opciones que ofrece el mercado bancario es la Cuenta Cero para autónomos de La Caixa, que permite domiciliar los recibos de la Seguridad Social (con aportaciones periódicas, de al menos, 1.000 euros al mes) y realizar las operaciones habituales por canales electrónicos. De paso, es posible beneficiarse de la gratuidad de varios servicios: mantenimiento y administración de la cuenta, cuota anual de una tarjeta de débito y domiciliación de 20 recibos al mes, entre otros.

La propuesta de Banesto, que se ha cristalizado en la Cuenta Profesional, es un producto especial para autónomos que se distingue de otros porque bonifica el 10% de sus seguros sociales. Además, incorpora una exención de comisiones de administración y de mantenimiento para saldos medios trimestrales superiores a 6.000 euros. Para saldos inferiores, la comisión es de 5 euros trimestrales. Cabe también la posibilidad de «tapar» descubiertos de hasta cuatro días y hasta 1.000 euros. Y brinda la contratación de dos clases de tarjetas, con la cuota del primer año gratuita.

Depósitos para autónomos

Los trabajadores por cuenta propia también tienen la oportunidad de contratar depósitos a plazo específicos. Les permiten planificar la tesorería de su empresa y disfrutar de una rentabilidad un poco más elevada en las imposiciones a corto plazo, con la tranquilidad de poder disponer del dinero en cualquier momento sin penalización.

Una de las propuestas de la actual oferta bancaria es la que tiene un plazo de permanencia de 12 meses, con un importe mínimo a partir de 5.000 euros y cuyo índice de referencia al euríbor a tres meses, más un diferencial creciente cada trimestre. Por otra parte, la liquidación de intereses es trimestral y con reintegro anticipado, aunque la penalización corresponderá a los intereses en curso que aún no se han abonado por la cantidad abonada. De momento, son pocas las entidades que se han lanzado al desarrollo de este producto.

Autor:
Consumer.es