El Departamento de Derechos Sociales, a través del Servicio Navarro de Empleo – Nafar Lansare,  ha reforzado su apoyo empresas de inserción sociolaboral (EIS) de Navarra  y ha ampliado de 75.000 a 200.000 euros las ayudas a inversiones, para facilitar su adaptación a los requerimientos de la pandemia y a mejorar su competitividad. Esta cuantía se suma al presupuesto de 3 millones destinado a apoyar la contratación de personas en riesgo de exclusión y de personal técnico.

Este incremento, publicado en el BON de este pasado jueves, ha coincidido con la visita que la consejera Carmen Maeztu y la directora gerente del SNE-NL, Mirian Martón, han realizado recientemente a “Mamá nos da de comer”, una empresa que se ha reconvertido legalmente a empresa de inserción social.

La consejera ha subrayado el compromiso del Ejecutivo foral con este sector y en particular con su recuperación económica, sector que basa el núcleo de su actividad, ha recordado, en la introducción al mercado laboral de personas con dificultades de tipo social o personal. Motivo por el que el Departamento, a través del SNE-NL reforzará presupuestariamente a estas empresas y también a los centros especiales de empleo.

Este apoyo se ha materializado este año en la creación de dos nuevas EIS, que pasan de 9 a 11: “Mamá nos da de comer” y Muriba.

La ampliación de este recurso, objetivo estratégico para el Departamento, ha sido posible gracias a que el Gobierno de Navarra realizó a finales de 2019 una modificación legal que flexibilizaba los requisitos para convertirse en empresa de inclusión social, con idea de incentivar la creación de nuevos proyectos y de expandir su implantación por más zonas de Navarra.

Hasta ese momento, la normativa exigía un mínimo de dos años de actividad como empresa ordinaria antes de poder acceder a las ayudas del Gobierno de Navarra y establecía un máximo de tres técnicos o técnicas contratadas, profesionales que realizan el acompañamiento de las personas que inician su itinerario laboral.

2020 se presentaba como un año clave para el impulso a estas empresas, pero la crisis provocada por la pandemia ha retrasado la cristalización de otros proyectos en preparación y ha dificultado el funcionamiento de las ya existentes.

Tras la flexibilización legal, el Departamento de Derechos sociales a través del SNE-NL  aumentó su esfuerzo presupuestario pasando de 2,1 millones en 2019 a los 3 millones de este ejercicio, con los que se sostienen los salarios de las personas en inclusión  (el coste de la cuota a la Seguridad Social, más el 75% del importe del salario mínimo) y el de profesionales que realizan las asistencias técnicas. En este último caso, la modificación legal aumentaba de un mínimo de 18.000 a 24.000 euros la dotación anual para cada técnica o técnico contratado.

Mamá nos da de comer

‘Mamá nos da de comer’, ubicada en Rochapea, se convierte en primera EIS del sector de la hostelería en Navarra,  surgida en 2020 bajo el amparo de la Fundación Xilema, trabaja con personas en riesgo de exclusión o en situaciones de vulnerabilidad.

En la empresa de comidas a domicilio, trabajan actualmente 8 personas y, según una de sus responsables, Idoia Urzainqui, “convertirnos en EIS nos  va a permitir crecer e incorporar más gente en los procesos de inserción, que actualmente es el 30% de la plantilla, y contratar personal técnico de inserción sociolaboral”.

En 2010, ‘Mamá nos da de comer’ abre su tienda de catering para dar oportunidades de empleo a jóvenes que salen sistema de protección del Gobierno, mujeres víctimas de violencia de género o personas sin hogar, muchas de los cuáles ya tenían un vínculo con la Fundación Xilema.  Aunque inicialmente su idea era convertir la empresa en una EIS, los requisitos legales lo hicieron inviable hasta ahora.

Empresa forjada venta a venta en su tienda de la calle Joaquín Beunza, además de platos cocinados, ofrece servicio regular de comida a domicilio para personas que no pueden cocinar, pero también para reuniones, banquetes, congresos, etc. vía de negocio ahora sin movimiento.

“Tenemos una muy buena valoración de los resultados”, explica Urzainqui. “La gente está contratada en nuestra empresa entre seis meses y un año y apreciamos un fortalecimiento vital y también de su proceso sociolaboral”. “Ahora, ha continuado, con la conversión en EIS podemos optar a la subvención del SNE-NL y contratar una persona realice el acompañamiento y activación laboral para una inserción posterior en el mercado ordinario”, ha concluido.

EIS en Navarra

Las Empresas de Inclusión Socio-laboral de Navarra redirigen al mercado laboral convencional a un 30% de las personas que emplean, tres veces más de lo que exige la normativa. En sus plantillas deben contar con un porcentaje de entre el 30 y el 50% de personas que están en procesos de inclusión. Estas trabajadoras y trabajadoras firman un contrato que oscila entre los 6 meses hasta un máximo de 3 años.

Actualmente, Navarra registra 11 EIS: Josenea Bio, Carranza Delgado, Eurolan, Transforma Cuidamos Personas, Ilundáin, Traperos de Emaus, Verazdin, Nabut e Interlantxo, Mamá nos da de comer y Muriba.

Sin contar los datos de estas dos últimas, en Navarra existen 170 puestos de trabajo de personas vulnerables en EIS, que emplean a un promedio de 277 personas al año, a los que se suman 21 profesionales que dan apoyo técnico en las actividades de las empresas o bien en los procesos de inserción.

Las 9 EIS registradas en Navarra en 2019 atendieron a 240 personas con necesidades de inserción, 124 de ellas mujeres.