Beatriz Carrero Gregorio, María Fuertes, María Armendáriz y Ana Azcona, todas con perfiles de auxiliares de clínica y educadoras sociales, conforman el alma de Seina, Cooperativa de Servicios Integrales de Navarra, dedicada a la atención y el cuidado de las personas dependientes, que ya cuenta con 7 socias. Por parte de ANEL, cuentan con el acompañamiento empresarial de Eva Jimeno, Responsable de Desarrollo del Sector de Servicios a las Personas.

La cooperativa surge de una gran vocación social por parte de sus socias, con el objetivo de crear puestos de trabajo cualificados, mejorando la calidad de vida y la autonomía de aquellas personas que no pueden permanecer solas y que requieren atención y cuidados personalizados con la mayor calidad y profesionalidad posibles.

Sus servicios también están enfocados a aquellas personas que desean permanecer el mayor tiempo posible en su hogar evitando o retrasando de esta manera su ingreso en centros residenciales. “El objetivo de la cooperativa Seina es dignificar nuestro trabajo y ofrecer servicios profesionales, no sólo un mero acompañamiento”, apuntan las socias.

Sin embargo, sus servicios no están pensados sólo para las personas dependientes sino, también, para sus familiares, por lo que abogan por el diseño de un servicio integral que comprende todas las necesidades que éstos puedan necesitar. “Para ello, hemos desarrollado y prestamos servicios para la Red Natural de Apoyo (RNA) dirigida a las familias de las personas dependientes, que engloba desde la formación para que ellos aprendan a cuidar correctamente al familiar dependiente hasta el asesoramiento en barreras arquitectónicas o el mobiliario adaptado a la dependencia. Esta RNA supone un respiro y apoyo psicológico para esas personas. De este modo, Seina se diferencia por la profesionalidad y la calidad”, analiza Jimeno.

Las socias, que llevan desde octubre en la cooperativa, conocieron a ANEL a raíz del curso para mujeres desempleadas “Prepárate, vamos a cuidar personas”. Están muy contentas con la orientación y la formación que les ha ofrecido la Asociación en todo momento y destacan, sobre todo, la ayuda en la gestión administrativa. “ANEL nos está ayudando mucho, sin ellos no hubiéramos hecho nada”.

Tras los meses de testeo en la Cooperativa de Emprendedores, las socias confían en “poder poner en marcha la empresa” y opinan que “esta cooperativa es una opción de generar empleo”.

Los servicios que ofrecen, dirigidos al cuidado integral de personas dependientes, comprenden los siguientes puntos: servicios a domicilio tanto en centros hospitalarios como en residencias; atención personal e higiene; apoyo en tareas domésticas; entrenamiento y rehabilitación cognitiva y prevención y asesoramiento. Así mismo, cuentan con una amplia red de colaboradores por medio de los cuales ofrecen también servicios de enfermería; peluquería; estética del pie; fisioterapia; psicología y adaptación del hogar.

Por último, recalcan que el objetivo de su empresa es ofrecer una asistencia personificada y una mejora de la autonomía “Intentamos que mientras las personas puedan hacer las cosas solas, las continúe haciendo. Atendemos a personas personal e individualmente, personas que tienen su dignidad y se debe respetar su integridad”. El proyecto de Seina cuenta con la financiación del Servicio Navarro de Empleo.