Durante 105 años los miembros de la familia Azparren han estado elaborando en su panadería situada en lo alto del casco antiguo de Aibar una gran variedad de panes y pastas, algunos tan afamados como las ricas tajas, las sabrosas tortas de txantxigorri o los delicados y deliciosos hojaldres.

Tras heredar el negocio de su padre José, Samuel ha decidido continuar la tradición familiar pero modernizando la empresa y con el objetivo de mejorar la productividad y facilitar el acceso a los clientes ha optado por trasladarse a una zona más cómoda del pueblo.
El local escogido es el Antiguo Trujal Cooperativo, situado en la Travesía de Sangüesa nº6 en la misma localidad.

El pasado mes de julio se inauguraron las nuevas instalaciones y entre las novedades incorporadas destaca la oferta de un nuevo servicio: la cafetería.
Este cambio de ubicación y la ampliación de los servicios además han contribuido a mejorar la empleabilidad de la empresa ya que sus tres trabajadores ahora trabajan a jornada completa.
Samuel ha contado con el apoyo y asesoramiento de la Agencia de Desarrollo de Cederna Garalur de esta comarca.