El número de empresas creadas en ANEL se ha incrementado en un 67% en 2013, lo que ha generado 40 nuevas sociedades y 216 empleos. Un impulso que, como explica su presidente Ignacio Ugalde, es reflejo tanto del esfuerzo de difusión del modelo de Economía Social llevado a cabo por la Asociación, como del creciente interés que muestran los emprendedores ante “una forma de hacer empresa cercana, participativa, en la que las personas son lo principal”.

En 2013 ANEL atendió un 80% más de proyectos, lo que se ha materializado en un incremento del 67% en el número de empresas creadas, hasta alcanzar 40 frente a las 24 de 2012, y en un alza del 30% en el número de empleos.

De las nuevas empresas, 23 son cooperativas de trabajo asociado, lo que supone 112 nuevos empleos, y 17 sociedades laborales limitadas, con 104 puestos de trabajo.

Respecto a su ámbito de actividad, el 75% pertenecen al sector servicios entre las que destacan las de hostelería, enseñanza y servicios a empresas. Cabe reseñar que el 15% de las empresas se han creado en el ámbito de la industria y el resto han sido en el comercio o la construcción.

Una característica común es que son proyectos colectivos con un alto grado de auto financiación, debido al acceso de muchos emprendedores a la capitalización del desempleo.

En cuanto al tamaño de los proyectos presentados: un 73% son grupos de hasta 5 personas; un 24% son de hasta 25 personas y el resto de más de 25 personas. “Normalmente en este último caso son colectivos pertenecientes a una misma empresa en dificultades que se plantean emprender”, apunta Ignacio Ugalde, presidente de ANEL.

Mayor conocimiento del mercado

A lo largo de 2013 se han detectado ciertas tendencias en el perfil del emprendedor que acude a ANEL para plantear un proyecto empresarial.

Así están creciendo el número iniciativas de familiares, que “compartiendo la misma situación de desempleo se lanzan a la posibilidad de crear de forma conjunta una empresa”. También, añade Ugalde, “se han atendido muchos proyectos de ex compañeros de trabajo, que deciden agruparse para emprender en base al conocimiento adquirido en sus experiencias laborales previas”.

Pero quizá el aspecto más destacado es que un porcentaje elevado de consultas haya sido para “analizar la posibilidad de puesta en marcha de nuevas líneas de negocio que respondan a necesidades detectadas y no satisfechas en nuestra comunidad, y que nada tiene que ver con las experiencias laborales previas de los emprendedores”.

Esto ha ido unido a que, como afirma el presidente de ANEL, los emprendedores “están tomando más la iniciativa y son más conocedores del mercado al que se quieren dirigir”. Además la mayoría de los grupos que se han atendido en 2013 están “equilibrados” en cuanto a las aptitudes de sus integrantes con perfiles técnicos que se complementan con otros de gestión.

En cualquier caso, un elemento clave para el éxito de las iniciativas es la diferenciación del modelo de negocio que quieren poner en marcha. “En muchos casos los emprendedores lo tienen claro, pero si no es el caso les impulsamos desde ANEL a trabajar en este sentido. De esta forma la mayoría de las empresas que parten de ideas tradicionales pero incorporan en su modelo de negocio elementos innovadores”, añade Ignacio Ugalde.

Otros tipos de emprendimiento

Un 66% de las personas que acuden ANEL tienen ya una idea de negocio y socios para ponerlas en marcha, pero en 2013 la Asociación también atendió “otro tipo de realidades en las que se planteaban la posibilidad de transformar en empresa de Economía Social una sociedad ya existente (un 16%), o empresas en situación de crisis que ha sido analizadas para su posible reconversión, lo que han supuesto un 11% del total”.

Un aspecto innovador que ANEL está desarrollando es el llamado emprendimiento inducido, por el que se trabaja con grupos de personas con inquietud por emprender que necesitaban ser apoyadas previamente en la búsqueda de ideas de negocio, de socios, o de ambos. A esta categoría corresponden un 7% de los proyectos atendidos.

Con estos últimos se ha trabajado con metodologías concretas que favorecen el emprendimiento desde las fases previas de identificación de ideas de negocio y motivación, lo que ha tenido un resultado de creación de 4 empresas y 28 puestos de trabajo.

Orientación y consolidación

Teniendo en cuenta las diferentes necesidades, desde ANEL se ofrece orientación y apoyo en todas las cuestiones necesarias para poner en marcha una empresa de Economía Social. Siempre desde una perspectiva realista cuyo objetivo no es simplemente la creación de nuevas empresas, sino su sostenibilidad en el tiempo.

Como asegura el presidente de la Asociación, “un elemento diferenciador que se trabaja con los emprendedores es el acompañamiento que a través de la formación que les ofrecemos una vez se ha puesto en marcha la empresa, con la posibilidad de participar en un programa formativo llamado Consolida tu empresa”.