La presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, participó en la clausura de la Asamblea de ANEL, en la que se refirió a los positivos resultados el I Plan de Economía Social 2017-2020, que ha cumplido sus objetivos al crear 3375 empleos y 324 empresas en este periodo. Números que “hablan por sí solos” de la contribución de la Economía Social al “bienestar de la ciudadanía navarra.”

Si en 2015 había 1.064 empresas de economía social, en estos momentos suman más de 1.250. Y si entonces empleaban a 16.430 personas, ahora son más de 20.000. Además, en este tiempo, la facturación del sector ha pasado de 1.953 a 2.400 millones de euros.

“Filosofía y números que encajan perfectamente en el Plan Reactivar Navarra-Nafarroa Suspertu, que busca un nuevo modelo de desarrollo sostenible para la Comunidad Foral. Una sostenibilidad basada en el arraigo y la cogobernanza, dos características impresas en el ADN de vuestro modelo económico”, aseguró Chivite.

La Economía Social, en los foros de decisión

La Economía Social participará en los foros de decisión para la recuperación, según adelantó la presidenta, que destacó la contribución de la misma al desarrollo y cohesión social. “Por ese trabajo compartido enfocado hacia el bien común, contad con el Gobierno de Navarra como aliado en la tarea”.

Como indicó Chivite, la Economía Social refuerza “la transición hacia sociedades más resilientes a través de sus principios y puede inspirar al resto de las empresas hacia prácticas responsables, haciendo compatibles objetivos económicos y sociales”.

“Los datos demuestran que la Economía Social es competitiva, contribuye al crecimiento, y a la generación y consolidación de empleo de calidad. Contribuye a la cohesión de nuestra sociedad y a su bienestar”, añadió en otro momento de su intervención.

En este sentido, Chivite indicó, debido al enorme reto que supone la pandemia, que “proyectos de transformación que teníamos previstos a medio plazo se han convertido en necesidades urgentes si queremos conservar nuestros niveles de bienestar y cohesión social”. Por lo tanto se necesita más que nunca un crecimiento inteligente, sostenible e integrador.

Es en este contexto en el que el Gobierno de Navarra está trabajando ya en la elaboración del II Plan Integral de Economía Social de manera coparticipativa con las entidades de Economía Social, entre ellas ANEL.

Las personas, lo primero.

Por su parte Ignacio Ugalde, presidente de ANEL, afirmó que “nuestros principios se basan en una máxima muy clara: las personas primero. Trabajamos aquí, vivimos aquí, somos de aquí. No deslocalizamos, nos quedamos. Estamos comprometidos con Navarra, con su territorio y con su sociedad, con su presente y su futuro”.

Por eso Ugalde abogó por medidas de urgencia que potencien “una Economía Social empresarial para la recuperación basada en evitar la desaparición de empresas y en apostar por la creación de empleo y por el emprendimiento colectivo”, pero también por medidas con visión a largo plazo que contribuyan a fortalecer a las cooperativas y sociedades laborales, faciliten la incorporación de socios-trabajadores y desarrollen su potencial de reinversión, de capacitación y de innovación.

Este año ha sido necesario celebrar una Asamblea “diferente” reducida en aforo y duración, que quiso ser un reconocimiento a todas las cooperativas y sociedades laborales “por el esfuerzo que estáis realizando cada día” sin renunciar a unos principios que ponen a la persona y al compromiso con el territorio como centro.

 

 

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