“A mí no me quita mi sueño nadie”. Esto es lo que pensó María Segura, técnica superior en estética e imagen personal, cuando estaba a punto de comenzar su proyecto empresarial y un revés le hizo plantearse abandonar su idea.

María y Miguel Pueyo compartieron el pasado 28 de febrero su experiencia emprendedora en la Aceleradora Empresarial de CEIN con otras personas que también están emprendiendo. Una sesión para el encuentro, el intercambio, el aprendizaje y la participación.

Tanto María como Miguel coincidieron en trasladar a los asistentes que la ilusión por el proyecto empresarial es imprescindible a la hora de emprender. Una ilusión que no hay que perder a pesar de los obstáculos que se puedan presentar en el camino.

María Segura vivió momentos muy difíciles cuando cerró la empresa en la que había trabajado durante años. Sin embargo, esa circunstancia le sirvió para darse cuenta de que era el momento de crear una empresa y construir su propio proyecto.

Cuando se presentaron las dificultades, peleó por lo que quería, trabajó duro y consiguió sacar adelante su proyecto. Desde hace tres meses, el Centro de belleza María Nadal es una realidad y de momento le va muy bien.

Conseguir un elemento diferenciador es para ella algo fundamental. De hecho, ha decorado su centro con mobiliario vintage y ha conseguido un clima agradable, personal y diferente al de otros centros. Además, no plantea únicamente sus servicios como tratamientos, sino que busca que supongan para sus clientes “experiencias y sensaciones”. Unos clientes a los que, considera, hay que “cuidar con pequeños detalles”.

Miguel Pueyo es artista plástico, licenciado superior en Bellas Artes, y un emprendedor nato. Ha puesto en marcha varios proyectos empresariales; el último, In Cube Wood. Algunos han fracasado y otros no, pero también de los fracasos ha aprendido mucho.

Miguel está convencido de las virtudes de la metodología Lean que emplea la Aceleradora Empresarial de CEIN. “No hay que crear un producto y luego intentar llegar a los clientes, sino preguntar y escuchar qué es lo que quieren los clientes y después crear ese producto o servicio”, destacó.

La colaboración es otro factor, a su juicio, esencial a la hora de emprender. Su fórmula es “rodearse de un equipo que trabaje contigo pero no para ti; si trabajan contigo, quieren trabajar más”. En este punto, propuso a los participantes acudir a todo tipo de foros de emprendedores para contactar con personas con las que “intercambiar” colaboraciones.