El Consejo de Ministros celebrado el pasado viernes aprobó una nueva reglamentación para la concesión de licencias municipales para la apertura de comercios de menos de 300 metros cuadrados, sustituyendo el actual sistema, que se había convertido en una traba casi insalvable, por la denominada licencia exprés o declaración de apertura.

Sin duda esta era una noticia esperada por el sector desde hace años. La concesión de licencias municipales se retrasaba a veces hasta 18 meses o no se llegaban a conceder nunca, y buena parte de los proyectos comerciales no podían ponerse en marcha por esta causa.

La asociación de autónomos UPTA “espera que éste sea un primer paso en el objetivo de abordar una solución para preservar el comercio existente, ya que la realidad del comercio minorista regentado por autónomos es desalentadora”.

“Con una bajada en ventas del 17,5% desde el año 2008 y una pérdida de más de 35.000 autónomos comerciantes en los registros de la Seguridad Social, de los cuales más de 1.600 en Navarra, el retraso en la obtención de la licencia de apertura ha sido sin duda un problema, pero no el mayor de los males del comercio autónomo”, apuntan fuentes de la organización. Además, “la cruda realidad es esa cifra de bajada en ventas, y más oferta con igual demanda no solucionará el problema económico de este sector, con lo que las previsiones para el futuro, si no se toman otro tipo de decisiones complementarias, pueden ser el mantenimiento en la caída de ventas y más cierres de comercios”.

Es necesario aprobar un Plan Integral del Comercio Autónomo, cuya primera medida fue la aprobada el viernes, “pero que debe ser complementada con medidas de rebaja fiscal, ayudas al abandono de la actividad y jubilación parcial relacionadas con el relevo generacional, apoyo a la especialización, más acceso a la formación y sobre todo acceso a la financiación y a los créditos al consumo”.

Por otra parte, UPTA estudiará con detenimiento la decisión adoptada, en especial la tipología de comercios que se podrán beneficiar de la medida, ya que parece conveniente ampliar al máximo no sólo el número de comercios, sino también otros servicios con establecimiento abierto al público que se puedan beneficiar de la medida.