Las grandes empresas verán incrementado el coste menos de un 1%.

Además de la subida que los autónomos ya tendrán que asumir como consumidores particulares (7%).

UPTA sigue manteniendo su posición de que sería necesario proporcionar más la repercusión de estas subidas entre los tipos de empresas.

En esta ocasión se ha presentado una subida que no recae exclusivamente en los consumidores personales e industriales, sino también en los costes de operación y distribución de la electricidad.

Es positivo que, para el futuro, el Gobierno se comprometa a repartir los costes pasados y presentes del denominado déficit tarifario para que no se carguen prioritariamente sobre consumidores y los Presupuestos del Estado, pero sería necesario de forma complementaria explicar la creación de este déficit en términos históricos y revisar su composición futura, particularmente por lo que se refiere a la estimación de los costes de producción.