En 2011 la facturación sumó 2.328 millones frente a los 3.054 en 2007. De 2010 a 2011 el conjunto del comercio en Navarra ha dejado de ingresar 254 millones.

Que el comercio sufre la debilidad de las economías domésticas es una percepción que está a nivel de calle. Cierre de tiendas, promociones, traspasos y carteles cada vez más grandes de ofertas en los escaparates delatan que las cajas registradoras andan en la cuerda floja. ¿Pero quién pone cifras a esa agonía en las ventas? ¿cuánto está dejando de ingresar el comercio? A esta pregunta responde el Instituto Navarra de Estadística (INE) con los datos de la facturación del comercio una vez deflactados (sin
el efecto de la inflación, lo que permite una comparación más rigurosa). Fue en el año 2007 cuando la facturación del conjunto del comercio en Navarra alcanzó su techo, el máximo de la década.

Ese año, los consumidores gastaron en el comercio de la Comunidad foral un total de 3.054 millones de euros. El pasado diciembre, cuatro años después,
el comercio navarro cerró el ejercicio 2011 con una facturación de 2.328 millones. Por tanto, en cuatro años las ventas del comercio, o el dinero que gastan los consumidores en los diferentes establecimientos comerciales, se han reducido en 726 millones (un 24% menos). “El descenso del consumo es una realidad que no la podemos cambiar. Es lo que nos está tocando en esta crisis, pero también es cierto que con campañas de promoción y con iniciativas de mejora de imagen al final se consigue vender algo más. Eso sí, la gente se lo piensa más antes de gastarse un euro”, afirma la gerente de la Federación de Comercios de Navarra, Elisabeth Azcárate.

1.400 € menos por habitante

Aunque la reducción media del consumo en los últimos cuatro años es de 181 millones de euros al año, los datos señalan los mayores descensos de las ventas se registraron en 2008 y el año pasado.

En ambos ejercicios la caída interanual de las ventas superó el 9%. Tan solo de 2010 a 2011 los consumidores han dejado de gastar 254 millones. “2011 ha sido un año muy complicado. Estamos viendo que el gasto se reduce y que las marcas blancas y los comercios o franquicias con gamas de calidad media-baja están aguantando quizá mejor que el comercio especializado, pero no hay normal. Todo depende de qué artículos o bienes se vendan”, añade la gerente de los comerciantes navarros.
Otra manera de valorar el descenso delconsumoes analizar la caída de la facturación por habitante.

Si dividimos los 5.034 millones vendidos en 2007 por el comercio entre el número de habitantes que había entonces en Navarra (605.876) sale que cada navarro gastó al cabo de ese año 5.040 euros en comprar bienes y servicios. Cuatro años después, con una población de 641.293 personas, el gasto per cápita en 2011 se ha reducido a 3.630 euros. Por tanto, cada navarro ha dejado de gastar en este periodo de tiempo 1.410 euros en adquirir diferentes artículos. Pese al marcado descenso de las ventas en cuatro años (representan un 24%) el empleo en el comercio no ha sufrido una caída proporcional.

En concreto, el descenso del empleo ha sido del 13% a lo largo de estos cuatro años. Así, de los 23.871 personas que empleaba el conjunto del comercio de la Comunidad foral
en el año 2007, según el INE, se ha pasado a 20.704 personas en el año 2011. Por tanto, en el citado periodo se han perdido un total de 3.161 puestos de trabajo en el comercio. Dicho de otro modo, la caída de las ventas ha favorecido la destrucción de una media de 791 empleos al año.

La gran superficie resiste gracias a la alimentación

Las trece grandes superficies instaladas en la Comunidad foral no son ajenas a lo que sucede en el conjunto del comercio foral. Este formato comercial (más de
2.500 metros cuadrados) también está viendo cómo sus ingresos se reducen, aunque su caída está siendo más dulce. Las grandes superficies de Navarra alcanzaron en 2009 su máxima facturación, un total de 488 millones (un 18% del conjunto de los ingresos de todo el comercio). Así, fue en 2010 cuando sus ventas notaron un retroceso, que el año pasado se volvió a repetir. De este modo, en 2011, atrajeron a sus cajas registradoras 453,6 millones, 35 millones menos que en 2009.

“La gran superficie está sufriendo menos porque es básicamente alimentación y hasta el año 2011 no se ha notado un descenso del gasto de los consumidores en comida. La caída
ha sido en torno al 10% y significa que las familias están apretándose cada vez más el cinturón para hacer frente a la situación”. Pese al descenso de las ventas, la gran superficie no ha reducido apenas el empleo. En 2009 ocupaba a 2.372 personas y en 2011 empleaba a 2.356. Solo dieciséis menos.