El Plan de Pagos a Proveedores aprobado por el Gobierno, y que beneficiará, según datos del Ministerio de Hacienda a más de 177.000 proveedores, ha sacado a la luz, hasta el pasado 15 de marzo, 1.931.976 facturas valoradas en 9.548 millones de euros, lo que sin duda supone un desahogo para muchos autónomos.

Concretamente, y hasta la fecha indicada, son 50.259 los autónomos cuyas facturas han sido registradas y presentadas por las Entidades Locales al Ministerio de Economía.

Sin embargo, se han detectado dudas, no solamente de los posibles beneficiarios de la medida sino también de las propias Entidades Locales.

En primer lugar, se teme que no estén todas las facturas existentes inscritas en el registro que los Ayuntamientos presentaron el pasado día 15, pero lo más problemático es que algunas podrían estar sin contabilizar, por lo que resultaría complicado que en cualquier caso pudieran presentarse mas adelante. El hecho de que estén o no estén contabilizadas podría afectar al Presupuesto y al futuro Plan de Ajuste, que las entidades locales deben presentar en pleno y aprobar.

Otra de las dudas y miedos existentes por parte de los autónomos (conocidas por medio del Servicio de Atención puesto en marcha por UPTA para asesorar sobre este tema por medio del 902011789) es la posibilidad de que el titular de la factura haya desaparecido del mercado, bien por concurso de acreedores, bien por disolución de la sociedad, por lo que los acreedores de este titular no podrían cobrar sus derechos y tampoco reclamárselos al Ayuntamiento al no estar contemplada esta situación en el Real Decreto Ley.

Quedan pendientes de solución algunos temas que preocupan a los autónomos afectados por las deudas de las EELL como la pérdida de los intereses de demora, incluyendo los reconocidos en sentencia judicial firme, o que va a ocurrir con las entidades del País Vasco y Navarra, que por tener un sistema fiscal propio no están incluidas en el Plan.

Otro aspecto a destacar lo presentan aquellos autónomos que tras esperar un largo plazo a cobrar sus facturas han solicitado su devolución de IVA o bien están esperando resolución o bien la han cobrado ya, por lo que deberían devolver el importe de IVA que cobren nuevamente. Mas grave resultará en el caso de que la factura adeudada todavía esté gravada por el anterior tipo impositivo de IVA.