La economía española volvió a decrecer en el primer trimestre del año y la destrucción de empleo se intensificó, según el Boletín Económico del Banco de España correspondiente a marzo, publicado este martes.

El consumo privado y los indicadores que miden la confianza de los consumidores y de los comerciantes minoristas retrocedieron en enero y febrero hasta niveles de 2010.

El organismo supervisor no avanza datos concretos en este boletín, pero la tendencia observada confirma “la prolongación de la dinámica contractiva” del producto interior bruto en el primer trimestre del año.

Así, el Banco de España señala la caída del 3,9 % en febrero de las matriculaciones de vehículos particulares en tasa interanual y la disminución del 4,7 % en enero de las ventas del comercio al por menor.

El informe destaca la prolongación de la atonía de la demanda ante la caída de la inversión en bienes de equipo y el descenso del número de afiliados a la Seguridad Social en el sector de la construcción.

A ello suma la desaceleración del ritmo de crecimiento de las exportaciones, que, según datos de Aduanas, fue un 5,4 % inferior al incremento que registraron en el cuarto trimestre de 2011.

El sector turístico es el único que mantiene el “tono de fortaleza” al incrementarse el número de pernoctaciones hoteleras de extranjeros y el gasto total de dichos turistas.

En el mercado laboral, la destrucción de empleo se ha intensificado en los primeros meses del año y la cifra de afiliados volvió a disminuir en febrero, al tiempo que la tasa interanual de avance del número de desempleados se aceleró.

El Banco de España también señala la desviación del déficit público en 2011 respecto al objetivo fijado por el anterior Gobierno y destaca el nuevo techo de gasto no financiero fijado para 2012 por el nuevo Ejecutivo así como el objetivo de déficit del 5,3 % del PIB previsto para este año.

En este sentido, valora los “distintos mecanismos de apoyo” a las comunidades autónomas y a los ayuntamientos con el fin de facilitar la refinanciación de sus deudas previas o el pago a los acreedores comerciales.

En torno a la zona del euro, el boletín económico señala “signos de estabilización” de la actividad económica en los primeros meses del año, aunque advierte de que “aún a niveles bajos”, ya que la producción industrial en enero aumentó, pero los pedidos cayeron.

Las ventas al por menor crecieron en enero ligeramente en la zona del euro, pero las matriculaciones de automóviles de dicho mes registraron un fuerte descenso.

El organismo que dirige Miguel Ángel Fernández Ordóñez recuerda que los estados miembros de la zona del euro deberán “indentificar” ahora en sus planes de reforma y estabilidad las medidas específicas que tienen intención de adoptar para promover el crecimiento y compatibilizarlo con la consolidación fiscal.