La economía española permanecerá estancada en 2012 y el paro se mantendrá en torno al 21 % a finales de este año, aunque podría entrar en una nueva recesión si no se adoptan las medidas adecuadas, según el Informe Económico de Esade presentado hoy.

El director del departamento de Economía de Esade, Fernando Ballabriga, ha asegurado hoy en un encuentro con los medios que las medidas de ajuste tomadas por el Gobierno eran “lo que había que hacer” para recuperar la confianza de los mercados financieros, que era el objetivo prioritario.

Sin embargo, ha añadido que estos recortes necesitarán el respaldo de políticas monetarias y fiscales europeas que estimulen el crecimiento porque, de no ser así, España podría entrar en un ajuste recesivo que implicaría una contracción del producto interior bruto del 0,5 % e incluso superior a esta cifra.

En cambio, si se aplican medidas que recuperen la demanda interna y externa, el año podría terminar con un repunte del producto interior bruto del 0,5 % sin que la inflación supere el 2 %.

El informe también señala que en 2012 no habrá crecimiento del empleo en España, aunque Ballabriga ha apuntado que se podría registrar una ligera reducción del paro debido al descenso de la población activa, en especial por el retorno de parte de la población inmigrante recibida en la última década.

Ha añadido que “está claro lo que España tiene que hacer, pero también está claro que por sí sola no puede salir adelante”.

Ballabriga ha explicado que el objetivo del primer paquete de medidas económicas del Gobierno -que implicaban reducción del gasto y subidas de impuestos- era dejar las cuentas de 2011 “como deberían haber estado”, por eso, “el verdadero ajuste empieza ahora”.

Este recorte era importante para borrar cualquier duda sobre la posibilidad de impago a los acreedores, pero el director ha insistido en que “por sí solo, el ajuste no tiene posibilidades de éxito”.

“En estas circunstancias va a ser muy importante que el Banco Central Europeo (BCE) y los líderes europeos tomen decisiones que sean un soporte claro para los países que están realizando los ajustes”, porque, de no ser así, estas medias impactarán en la economía “y pasaremos a un escenario peor”.

En concreto, Ballabriga ha apostado por una política monetaria más expansiva por parte del BCE y por la puesta en marcha de incentivos al consumo en los países del centro y el norte de Europa, que son los que habían prestado dinero a los periféricos en los últimos años.

De esta manera, se reactivarían las exportaciones de los países periféricos de la zona del euro, esto mejoraría su situación económica y así podrían pagar las deudas a sus acreedores, es decir, a los países del centro de europa, con lo que los inversores recuperarían la confianza.

“La fiesta europea de los últimos doce años no ha sido una fiesta solo de los que pedían prestado, sino también de los que prestaban”, ha asegurado, por lo que ha pedido a los países acreedores que ayuden en la búsqueda de una solución.

Ballabriga ha recordado que es importante cerrar cuanto antes las reformas laboral y del sistema financiero, aunque ha apuntado que estos cambios son estructurales, es decir, que son necesarios pero no van a resolver por sí mismos la actual situación.

Esade trabajaba en los últimos meses con una previsión de crecimiento del PIB del 0,5 % en 2012, pero decidió rebajarlo debido al esperado efecto negativo del ajuste aprobado por el Gobierno y al deterioro de las perspectivas para la zona del euro.