Las dificultades de financiación y la necesaria reducción del gasto, provocadas por un difícil año de crisis, supusieron un freno al avance de las TIC en 2011, según se desprende del ?Informe ePyme 2011. Análisis sectorial de implantación de las TIC en la PYME española?, elaborado por Fundetec y la Dirección General de Industria y de la PYME (DGIPYME), que en su cuarta edición se ha basado en la información recopilada a partir de más de 2.000 encuestas realizadas a pymes dedicadas a nueve sectores económicos que representan el 40 por ciento del PIB.

El documento señala una cierta percepción de caída del entusiasmo inicial, al no cumplir en algunos casos las aplicaciones adoptadas las expectativas de los empresarios. No obstante, las previsiones apuntan a que en una siguiente fase se espera el ajuste entre expectativas y prestaciones, simplificando las herramientas y adaptándolas a las necesidades reales de cada sector para que las TIC se integren definitivamente en el negocio.

Por otro lado, destaca las ventajas que pueden aportar a la PYME los servicios basados en cloud computing o pago por uso, que permiten utilizar las soluciones sin grandes inversiones ni grandes conocimientos tecnológicos, y las tecnologías de movilidad (a las que en esta edición se ha dedicado un cuadernillo independiente), por su aportación a los procesos internos a precios razonables. En este sentido, se recomienda aumentar la capacitación de las empresas en el uso de los nuevos terminales móviles inteligentes.

El informe recomienda también que la Administración Pública mantenga su papel tractor a la hora de exigir a determinados sectores el carácter telemático de sus interacciones, así como contribuir, a través de ayudas y subvenciones, a la financiación de las inversiones TIC y a la capacitación tecnológica de las PYME, prestando una atención especial a las microempresas de 0 a 2 empleados.

El 97,2 por ciento usa Internet

El 98,6 por ciento de las pequeñas y medianas empresas españolas utiliza el ordenador y el 97,2 por ciento se sirve de Internet para realizar sus procesos de negocio. Según recoge el informe, en 2011 el ordenador (portátil o de sobremesa) alcanza una penetración del 100 por cien en cinco de los sectores analizados (agroalimentario, hotelero, comercio minorista, instaladores TIC e ingeniería de consulta), mientras que en el resto supera el 95 por ciento.

Los porcentajes descienden en el caso de las microempresas de menos de 10 empleados, situándose en el 66,2 por ciento en cuanto a disponibilidad de ordenador y en el 58,1 por ciento en uso de Internet. Existe una clara diferencia entre las microempresas de 0 a 2 empleados, donde la penetración del PC es del 62 por ciento, y las de 3 a 9 trabajadores, con un porcentaje muy similar al de las PYME (91,8 por ciento). No obstante, es reseñable que incluso los sectores analizados con mayor proporción de microempresas (transporte, artesanía, turismo, instaladores TIC y comercio minorista) se sitúan muy por encima de la media nacional de microempresas.

Los datos recogidos en el informe de 2011 revelan porcentajes muy similares de disponibilidad de equipamiento tecnológico básico respecto al año anterior, pero tiene especial relevancia el avance registrado en el sector comercio minorista: mientras hace dos años el ordenador estaba presente en casi siete de cada 10 empresas, ahora se utiliza en la totalidad de los establecimientos, y la conexión a Internet ha pasado del 55,8 por ciento en 2009 al 86,6 en 2011. Ello evidencia que los comerciantes han realizado un notable esfuerzo para modernizar su negocio, incorporando más productos y servicios TIC para hacerlo más
competitivo.

Algo similar ha ocurrido en el sector transporte (en dos años ha pasado del 77,3 por ciento al 98,2 por ciento en uso del ordenador y del 73,7 por ciento al 87,7 en uso de Internet), apreciándose una equiparación entre todos los sectores analizados en cuanto a equipamiento tecnológico básico.

Marketing y comercialización

El 64 por ciento de las PYME y el 25 por ciento de las microempresas disponen de página web corporativa, registrando un crecimiento interanual del 3 y el 5 por ciento, respectivamente, y en cuatro de los sectores analizados (hotelero, logístico, agroalimentario e ingeniería) su penetración supera el 90 por ciento, mostrando la progresiva confianza de las empresas en esta herramienta como parte de su estrategia de marketing y comercialización. Otra herramienta que poco a poco va calando entre las empresas españolas son las redes sociales, destacando su uso en el caso de las empresas hoteleras y de turismo rural (por encima del 50 por ciento), aunque aún minoritario en el resto, especialmente en el transporte (8,6).

En lo que respecta al comercio electrónico, continúa sin despegar en nuestro país, ya que en el segmento empresarial que más se utiliza (empresas de 50 a 249 empleados) tan sólo alcanza a tres de cada diez empresas en el caso de las compras y a una de cada cinco en cuanto a ventas.

A medida que se reduce el número de empleados desciende también el uso del comercio electrónico, siendo de nuevo el sector hotelero y el turismo rural los que más lo utilizan (el 91 y el 82,7 por ciento de las empresas que disponen de conexión a Internet, respectivamente), y el agroalimentario y el comercio minorista, los que menos (el 21 y el 53 por ciento de las empresas con conexión, respectivamente).

Usos y aplicaciones

El uso de los trámites telemáticos para relacionarse con la Administración Pública avanzó en 2011 según el informe, aunque nuevamente hay una gran diferencia entre las empresas de más de 50 empleados (nueve de cada diez son usuarias de la eAdministración) y las de menos de tres, dado que éstas tienden a externalizar en gestorías sus procedimientos administrativos.

La media nacional de uso de la Administración electrónica es del 70,1 por ciento para las PYME y del 39,8 para las microempresas. Por sectores, los más activos son el logístico, el agroalimentario, la ingeniería de consulta y los instaladores TIC, todos ellos por encima del 70 por ciento; en el lado opuesto se sitúan el comercio minorista, la artesanía y el turismo rural, todos por debajo del 36.

En cuanto a las aplicaciones informáticas más utilizadas por las PYME, en primer lugar siguen estando las ofimáticas, seguidas de las de facturación y contabilidad. En los tres casos, los sectores tecnológicamente más maduros (hotelero, logístico e instaladores TIC) presentan un porcentaje de uso muy elevado (por encima del 92 por ciento en ofimática, del 79 en facturación y del 68 en contabilidad), mientras que en los que se sitúan en un nivel más inicial, como el comercio minorista, su uso avanza de forma notable, con crecimientos en dos años de 30 puntos en ofimática (87 por ciento), de 26 puntos en facturación (65,5) y de 17 puntos en contabilidad (56,5).

Respecto a las aplicaciones específicas para cada uno de los sectores, cuatro de ellos se sitúan por encima del 80 por ciento en el uso de alguna aplicación especialmente diseñada para sus procesos de negocio, llegando el sector logístico al 91,8 por ciento en el caso de la gestión de pedidos. Las herramientas de cálculos técnicos son utilizadas por el 89,4 por ciento de las empresas de ingeniería, y las de gestión de reservas están presentes en el 87,9 de las de turismo rural y en el 83,5 de las empresas hoteleras.

Niveles tecnológicos

El informe diferencia tres niveles tecnológicos, en función de que las empresas dispongan únicamente de infraestructura básica; que utilicen también herramientas de gestión, presencia en Internet y comercio electrónico; y que cuenten además con herramientas específicas para su cadena de valor, herramientas en movilidad, eAdministración y redes sociales.

En base a estos tres niveles, en 2011 se aprecian resultados similares al año anterior en casi todos los sectores analizados, con la única diferencia en la posición de cabeza, en la que el sector logístico desbanca al hotelero como el de mayor uso de las TIC en todos los niveles.  En última posición, sin embargo, aunque se mantienen los mismos sectores, el comercio minorista y el transporte, estos han experimentado un importante avance. Por tanto, aunque continúan teniendo gran recorrido de mejora, dado que entre ambos suman casi el 30 por ciento del PIB nacional esta tendencia se interpreta como una buena noticia que contribuirá al aumento de su competitividad, necesaria para la recuperación económica del país.

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

De las conclusiones y recomendaciones recogidas en los capítulos del Informe ePyme 2011 dedicados a cada sector se pueden extraer algunas recomendaciones generales, aplicables a todos ellos. Según las mismas, hay dos elementos tecnológicos que pueden favorecer su competitividad.
En primer lugar, la información y conocimiento de los servicios basados en cloud computing, que puede ofrecer grandes ventajas a las PYME, al
permitir acceder a potentes soluciones TIC sin necesidad de acometer grandes inversiones ni de ser expertos en tecnología.

En segundo lugar, es muy importante mencionar la oportunidad que abre para las PYME la irrupción de las tecnologías de movilidad y sus ecosistemas de aplicaciones, por su creciente impacto y relevancia. Dichas tecnologías, de precios asequibles, pueden utilizarse tanto en la mejora de los procesos internos como en la capacidad de acceder y fidelizar a los clientes.

Bajo estas premisas se pueden identificar las siguientes líneas de acción:

– Favorecer el acceso de las PYME a fuentes de financiación para las inversiones TIC.

– Fomentar el conocimiento sobre los servicios en cloud y las soluciones
de pago por uso (Software as a services, Saas) entre las PYME. Es
importante dar a conocer qué ventajas puede ofrecerles esta nueva
tecnología y modelos de negocio.

– Aumentar la capacitación de las
empresas en la utilización de los nuevos terminales móviles inteligentes
para captar y fidelizar a sus clientes, especialmente si se combina
con la utilización de redes sociales.

– Lanzar campañas específicas
para las empresas de 0 a 2 empleados, que muestran un estancamiento a la
hora de utilizar recursos informáticos.

– Ofrecer a las empresas
soluciones sencillas y adaptadas a las necesidades sectoriales, que
fijen unos estándares verticales tanto a nivel nacional como
internacional.

– Y mejorar la formación y capacitación en materia TIC
requiere de un esfuerzo adicional por parte de las empresas, con el
imprescindible apoyo tanto de las administraciones públicas como de los
fabricantes e integradores de soluciones TIC.