El colectivo de trabajadores autónomos no es ajeno a la siniestralidad laboral, aunque los datos en este sentido reflejan una mejoría con respecto al año anterior. Se han reducido los siniestros en un 2,9%. Sin embargo, la cifra final sigue siendo muy alta (12.471 accidentes laborales sufridos por emprendedores) y su reducción no es proporcional a la caída de actividad en sectores tradicionalmente peligrosos como la construcción o el transporte.

La disminución en los accidentes, menor que la de los asalariados, refleja la situación de un colectivo que sufre con más virulencia la situación económica y donde la cobertura por AT/EP es escasa rozando solo el 22% por lo que no se computan los accidentes que sufren los autónomos no cotizantes.

Siniestralidad por sectores, edad, sexo

El sector servicios y la industria se llevan la peor parte en lo que respecta a la siniestralidad en autónomos, y representa el 41% y 20% respectivamente del total de accidentes registrados, estos mismos sectores tienen un comportamiento similar en el régimen general con un 50% y 23% de los accidentes. Respecto a la construcción, la caída es importante con una reducción de casi el 26% de los accidentes en el Régimen general y de un 29% en el RETA.

Por edad, el 38% de los accidentes en autónomos se concentran en la franja de edad comprendida entre los 35 y 44 años y las mujeres son las que menos accidentes sufren con un total del 17%, esta cifra es superada por las trabajadoras por cuenta ajena con un 23%.
Nuestras autónomas sufren menor siniestralidad pero son más proclives a padecer trastornos musculoesqueléticos y cuadros de estrés propiciados por la doble jornada laboral, ambas patologías pueden degenerar en enfermedades profesionales.

Bajas, gravedad y tipos de accidentes

El 83% de los trabajadores autónomos que sufrieron un accidente de trabajo llevaban más de dos años afiliados al RETA. Respecto a las bajas, el 98% de las mismas están producidos por accidentes leves (96 % en asalariados).

La mayor parte de los accidentes se produjeron durante la jornada en el centro de trabajo, seguido por los que ocurren en los desplazamientos “en misión” y por último “in itinere” al ir o al volver del puesto.

Respecto a su tipología, uno de cada tres accidentes se produjeron por caídas al mismo o distinto nivel (33%) y por sobreesfuerzo físico (31%). Las lesiones más comunes se concentran en la región lumbar, piernas y manos, produciéndose afectaciones en la espalda en un 28%, esguinces en un 26% y heridas en las manos en un 14%.

En relación a día de la semana, son jueves y viernes (38,6 %) los días donde se producen más accidentes concentrándose entre las 9 y las 11 de la mañana (31,3%) los momentos de mayor siniestralidad.

La duración media de los procesos de baja de los autónomos en AT es de 27.94 días (27.23 días para hombres y mujeres 31,41 días.)

Con esta radiografía preventiva sobre la siniestralidad en los autónomos, desde ATA se reivindica que las Administraciones Públicas competentes asuman un papel más activo en la promoción y defensa de la salud de los autónomos tal y como establece el art.8 de la Ley 20/2007 del Estatuto del Trabajo Autónomo a fin de recortar la siniestralidad e incentivando la cobertura de las contingencias profesionales entre los autónomos como garante para su integridad física.

Fuente:
ATA NAVARRA (Asociación de Trabajadores Autónomos de Navarra)