Uno de cada diez jóvenes ha creado su propia empresa, si bien dos de cada tres realizan con un solo cliente el 80% o más de su facturación, porcentaje que revela la incidencia del fenómeno del autónomo dependiente según un estudio del Observatorio Joven del Gobierno de Navarra.

El análisis, realizado sobre una muestra de 500 personas de entre 22 y 29 años y destinado a analizar la iniciativa empresarial de las personas jóvenes, también constata que casi seis de cada diez jóvenes están trabajando (58,9%), de ellos la mitad (el 49,5%) por cuenta ajena y el 10,2% por cuenta propia.

Hay, por otro lado, un 21,2% que está estudiando, un 19,2% en desempleo y un 0,7% de otro tipo de inactivos.

Más de la mitad prefiere ser emprendedor

En el supuesto de que pudieran elegirlo, la preferencia por la que más jóvenes se decantan es la del trabajo autónomo, opción que escoge la mitad de los consultados. Son el 50,6% frente al 44,8% que prefiere ser empleados por cuenta ajena y el 2,1%,  que no le interesa ninguna de las dos opciones.

Las principales razones que se mencionan para esta opción son el hecho de ser su propio jefe (42,7%) y la autorrealización personal (41,4%). En tercer lugar se menciona la falta de oportunidades en el mercado laboral (36,8%).

Por el contrario, el riesgo que más les preocupa es la incertidumbre sobre sus ingresos (al 53,3%), seguida de la posibilidad de quebrar (20,5%), de la inseguridad del empleo (17,7%) y del riesgo de perder sus bienes (11,5%).

Los jóvenes identifican el perfil de la persona emprendedora fundamentalmente con dos rasgos: imaginación y determinación. Otros aspectos considerados, pero de menor importancia, son la predisposición al trabajo, al cambio, a recibir apoyo y la confianza.

Los rasgos con los que las y los jóvenes se identifican en menor medida son la competitividad y la disposición a asumir riesgos.

Inconvenientes y medidas para fomentar el emprendimiento

Cuestionados por los obstáculos para crear un negocio propio, cuatro de cada diez consideran que la falta de financiación es el principal obstáculo para el emprendimiento en Navarra (43,3%), encabezando claramente el ranking de obstáculos. A éste le siguen otros aspectos como la incertidumbre ante el riesgo (19,7%) y el clima económico desfavorable (16,2%).

Otras razones esgrimidas, aunque con porcentajes claramente minoritarios, son las cargas fiscales (8,0%), el coste de la financiación (5,2%) y la complejidad de los trámites administrativos (5,0%). Quienes realmente han creado su propia empresa estiman, sin embargo, que los mayores inconvenientes son las cargas fiscales y la complejidad de los trámites administrativos.

Cuando se les pregunta sobre qué medidas serían más importantes para apoyar a las personas emprendedoras, el 55,4% destaca que deberían impulsarse las ayudas a la financiación de las nuevas empresas y un 44,7% opina que se requiere una modificación en el sistema fiscal que favorezca la creación de nuevos negocios.

La opinión mayoritaria entre la juventud navarra es que se fomenta poco el emprendimiento, tanto a nivel estatal (66,2%) como autonómico (61%), siendo el colectivo de emprendedores el que más contribuye a esta opinión.

Lo mejor y lo peor de tener negocio propio

Para la mitad de los y las emprendedoras jóvenes de Navarra, lo mejor de tener su propio negocio es la independencia laboral (48,0%) y poder ser su propio jefe o jefa (para un 36,4%). Afirman que lo peor son las preocupaciones o el stress (según el 47,6%), seguido de los impuestos y las cargas fiscales (31,1%).

Con todo, el grado de satisfacción general de los emprendedores en una escala de 0 a 10 refleja una alta satisfacción (7,2). El tiempo medio que necesitaron para crear sus negocios fue de nueve meses. La familia ha sido su principal fuente de apoyo y de financiación.

Se constata, asimismo, que este colectivo ha adecuado más su ocupación laboral a su titulación académica (el 76%), frente a quienes trabajan por cuenta ajena (el 55,9%). En el conjunto de jóvenes, cuatro de cada diez jóvenes trabajadores afirman que su ocupación es inferior a su nivel académico (40,3%).

En lo que respecta a sus ingresos en relación con trabajos anteriores por cuenta ajena, los salarios del 37,5% de los emprendedores han empeorado: para un 29,6% son inferiores a su salario y un 7,9% afirma que llevan sin cobrar varios meses; por el contrario, el 28,7%, casi tres de cada diez, han mejorado su situación salarial al emprender, recibiendo un salario actual más alto (22,7%) o considerablemente más alto (6,0%).

Finalmente, uno de cada cuatro emprendedores afirma que su salario es igual (25,0%).