Los emprendedores, dentro de las medidas anticrisis, tienen la posibilidad para acogerse a ciertos beneficios fiscales, pero para ello deben inscribirse en el registro de personas y entidades emprendedoras.

No está de más recordarlo, ya que no son nuevas medidas, para tenerlos en cuenta a la hora de comenzar una actividad.

Los beneficios fiscales de los que se puede beneficiar mediante la inscripción en dicho registro son:

–  No tener la obligación de efectuar pagos fraccionados.

– Aplazamiento durante un año y sin aportación de garantías y sin el devengo del interés de demora de la cuota a ingresar del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas o del Impuesto de Sociedades, así como las retenciones a cuenta del IRPF que hayan hecho a sus trabajadores.

– Solicitar la devolución de las cantidades correspondientes a la deducción por realización de actividades de investigación y desarrollo e innovación tecnológica.

Las personas o entidades que estén interesadas en invertir en las actividades emprendedoras también tienen un estímulo fiscal: podrán deducir el 30% del importe de la aportación dineraria que hayan satisfecho en la suscripción de acciones o de participaciones prodecentes de la constitución o de la ampliación de capital de entidades que tengan la consideración de emprendedoras.

El enlace para poder inscribirse está aquí.