“La crisis es la mejor bendición que les puede suceder a personas y países, porque la crisis trae progresos. La creatividad nace de la angustia, como el día nace de la noche oscura. Es en la crisis que nacen la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a sí mismo, sin quedar superado” Albert Einstein.

Algo bueno tienen las crisis y es que, si aprendemos de ellas, tenemos la oportunidad de experimentar una total transformación. Y esto es posible si empleamos nuestra capacidad de RESILIENCIA.

Si hablamos de emprendimientos, quizás estemos atravesando uno de los momentos más desafiantes en términos de toma de decisiones y de estrategia. El emprendimiento es movimiento, y la resiliencia, una estrategia de crecimiento para quien emprende o ha emprendido.

Y… ¿qué es la resiliencia?. Es la capacidad que puede tener una persona para adaptarse de manera positiva a los cambios o crisis que suceden en la vida; la capacidad de afrontar la adversidad, saliendo de ella con mayor fortaleza y alcanzando un estado de excelencia profesional y personal. Trasladando este concepto al ámbito empresarial, podemos afirmar que la resiliencia organizativa es la capacidad colectiva que permite, en las organizaciones, transformar las adversidades en oportunidades, aprendiendo de los procesos de cambio continuo.

Estableciendo estrategias y acciones que transformen las situaciones adversas en positivas, la resiliencia garantiza la supervivencia en tiempos difíciles y la confianza en remontar la situación. Partiendo de que no todas las personas nacemos con las mismas capacidades, sabemos que la resiliencia es una habilidad que se construye y se aprende, ya que es una conducta resultado de competencias, actitudes y experiencias de la persona.

La resiliencia humana no es un valor fijo en el individuo, sino que se entrena y se puede aumentar, igual que otras muchas aptitudes.

Con la actual pandemia del COVID-19 los negocios están afrontando diferentes retos: los hábitos del público consumidor cambian y ante esto surgen negocios que resisten a la pandemia, que han sabido reinventarse con la situación y ver oportunidades donde otros ven crisis.

¿Por qué hay tanta oportunidad en una crisis? Porque en esos momentos nacen o se hacen prioritarias algunas necesidades y, como seres humanos, siempre estamos buscando satisfacer eso que nos hace falta; porque la necesidad es la madre de la invención y porque nuestra creatividad se dispara cuando nos llega el agua al cuello.

En el contexto actual, el ecosistema emprendedor hace un aporte magistral, ya que tiene ejemplos magníficos para compartir y ayudar a cambiar la mirada. En las últimas dos décadas, algunas iniciativas emprendedoras han sentado parte de las bases de la realidad que el coronavirus está obligando a implementar para seguir trabajando hoy en día. Mientras algunos sectores se ven forzados a teletrabajar, para una parte de emprendedores y emprendedoras, esto es una cotidianeidad. Y, parece que, muchas empresas no están preparadas para hacerlo eficientemente.

Hay pequeñas grandes acciones que el ecosistema viene practicando como el coworking, la transformación digital, crowdsourcing, crowdfunding, crowlending, entre otras,… muchas de ellas basadas en una economía colaborativa.

Las personas, con sus iniciativas emprendedoras, también han mostrado una capacidad extraordinaria para la resiliencia, encontrando oportunidades en las crisis que pueden servir de faro para iluminar el camino a otras.

Y… ¿cuáles son las características y competencias de la resiliencia en las personas emprendedoras?. ¿Quieres entrenar y aumentar tu resiliencia y tu capacidad de recuperación y adaptación?. Si tu respuesta es afirmativa, sigue leyendo y encontrarás 14 indicaciones para PRACTICAR:

1.-) Autoconocimiento.

Es un arma muy poderosa para enfrentar las adversidades y los retos. Las personas resilientes son conscientes de sus potencialidades y limitaciones y saben usarlas a su favor. Así, pueden trazarse metas más objetivas que no solo tienen en cuenta sus necesidades y sueños, sino también los recursos de los que disponen para conseguirlas.

  • ¿Cuáles son tus principales fortalezas y habilidades?
  • ¿Cuáles son tus limitaciones y defectos?
  • ¿Cuál es tu grado de autoconocimiento?

2.-) Confianza  en sus capacidades.

Al ser conscientes de sus potencialidades y limitaciones, las personas resilientes confían en lo que son capaces de hacer. Si algo les caracteriza es que mantienen sin perder de vista sus objetivos y se sienten seguras de lo que pueden lograr.

  • En una escala del 0 al 10, ¿dónde está tu autoconfianza?

3.-) Conocimiento y reconocimiento de la importancia del trabajo en equipo.

Cuando las personas resilientes pasan por un suceso potencialmente traumático, su primer objetivo es superarlo. Para ello, son conscientes de la importancia del apoyo social y no dudan en buscar ayuda profesional cuando la necesitan. “Si caminas solo llegarás más rápido, si caminas acompañado, llegarás más lejos”.

Otro factor a tener en cuenta aquí es el de ofrecer ayuda. Sí, incluso en tiempos de crisis en los que tienes que lidiar contigo mismo/a, puedes ofrecer tu ayuda a otras personas, otras empresas, a tus clientes, a tus proveedores…. Esto mejora tu sentido de cercanía y pertenencia, que son necesidades psíquicas básicas del ser humano. Reconocer que podemos ayudar y proyectar esto con éxito en ti mismo, en ti misma.

4.-) Pensamientos en clave de resolución de problemas: objetividad a través de un prisma optimista.

Las personas resilientes son muy objetivas, se esfuerzan por centrarse en los aspectos positivos y disfrutan de los retos. Piensan que por muy oscura que se presente su jornada, el día siguiente puede ser mejor.

  • ¿Cómo son tus pensamientos?
  • ¿Eres consciente de ellos?
  • ¿Te impulsan o te paralizan?
  • ¿Te acercan o te alejan de tus objetivos y tus sueños, de los de tu empresa?

5.-) Focalización y delimitación del problema.

Todo puede ser superado si nos focalizamos en el cómo, todo problema tiene que delimitarse para solucionarlo.

  • ¿Te comerías un elefante entero de una vez? No, pues aquí igual: trocear el problema.

6.-) Sentido del humor.

Afrontan la adversidad con humor. La risa es una excelente aliada porque les ayuda a mantenerse optimistas y, sobre todo, les permite enfocarse en los aspectos positivos de las situaciones. La risa activa numerosos procesos cerebrales y ayuda a disminuir los niveles de estrés y ansiedad.

  • ¿Cuánto te ríes contigo, con otras personas?
  • ¿Ríes en tu empresa?

7.-) Creatividad para la búsqueda de soluciones e imaginar nuevos proyectos.

Lejos de limitarse a intentar pegar el jarrón roto, y siendo conscientes de que ya nunca volverá a ser el mismo, las personas resilientes hacen un mosaico con los trozos rotos transformando su experiencia dolorosa en algo bello o útil. Es hora de imaginar, de crear, de soñar y aprovechar esta situación para sacar lo mejor de ti. Por lo tanto, tienes la oportunidad de buscar nuevos mercados, nuevas formas de hacer, de contactar, de comunicar, de vender, de producir, de servir, de ayudar…  y por ello tienes que pensar en adaptarte y encontrar otras soluciones. Para esto, tienes la oportunidad de hacer una lluvia de ideas: contigo, con el personal que trabaja para ti, con tus socios/as, inversores, clientes, proveedores...

CONTINUARÁ….

 

*La autora del artículo es Marian Zestau, Agente de Desarrollo y Empleo de CEDERNA GARALUR en la comarca de Baztan, Urdazubi y Zugarramurdi y Coach para el Bienestar.

Esta publicación pertenece al Servicio de Apoyo al Emprendimiento de Cederna Garalur, entidad socia de la Red Navarra Emprende, que cuenta con la cofinanciación de SNE-NL y Fundación Caja Navarra y Fundación La Caixa a través del programa InnovaSocial.

 

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