3.789 trabajadores autónomos son los que entre enero y junio de este año han solicitado acceder a la prestación prevista para los casos de cese de actividad involuntario o desempleo de los autónomos. 2.029 en el primer trimestre y algo menos aun, 1.760, en el segundo. Un porcentaje que es inferior al 0,30% sobre los 633.511 que actualmente cotizan por esta contingencia.

A pesar de las dificultades por las que atraviesan muchos autónomos por la falta de crédito y escasa actividad económica, este número tan pequeño de solicitudes proviene de la falta de expectativa de llegar a conseguir esta prestación. Las condiciones de prueba en los casos de dificultades económicas son muy difíciles de demostrar y las entidades gestoras, Mutuas, SEPE e Instituto Social de la Marina, deniegan la gran mayoría de solicitudes.

Hasta junio de este año del escaso número de solicitudes presentadas, el 49,83% han sido ya denegadas, sólo un 31,62% se han aprobado y el 19% están pendientes o los interesados han desistido de ellas. Incluso en el segundo trimestre las denegaciones aumentaron en un 4,76%.

Para la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) estos datos demuestran la necesidad inmediata de proceder ya a una modificación de la Ley de Prestación por Cese de Actividad que proviene del año 2010. Este objetivo ya se ha establecido en el Proyecto de Ley de Mutuas y ya ha comenzado su tramitación parlamentaria. En todo caso, para Sebastián Reyna, secretario general de UPTA, “será también necesario que las asociaciones de autónomos participen más directamente en la gestión de la prestación, con el fin de garantizar la gestión y el buen fin de las mismas”.