El II Plan de Emprendimiento de Navarra, que abarcará el periodo 2017-2019, se ha marcado como objetivos incrementar la tasa de actividad emprendedora en un 25%, del 3,9% actual al 5%; elevar anualmente en un 5% el número de empresas existentes; y posicionar a la Comunidad Foral como región de referencia en longevidad (más de 42 meses) de sus nuevas sociedades. Ahora, con un 9,3%, se encuentra por debajo de Países Bajos (9,5%), al que se quiere superar.

Para alcanzar estas metas, el Gobierno de Navarra ha definido un total de 28 acciones de diferente naturaleza, dirigidas a la generación, atracción, desarrollo y consolidación de proyectos empresariales y, en última instancia, a la creación de empleo y el desarrollo económico y social.

El borrador de este II Plan, que se somete hasta el 5 de septiembre a participación pública en la página web de Gobierno Abierto, fue ayer presentado por el vicepresidente de Desarrollo Económico, Manu Ayerdi, y la directora general de Política Económica, Empresa y Trabajo, Izaskun Goñi.

Este II Plan pondrá el foco en el emprendimiento empresarial en áreas de innovación tecnológica y en los ámbitos de especialización inteligente. Dentro del apoyo general a la creación de empresas, el Gobierno de Navarra prestará un especial apoyo a este tipo de iniciativas, caracterizadas por una intensa inversión en I+D+i, su gran potencial de crecimiento nacional e internacional y la capacidad de generar empleo de calidad y alta cualificación.

Las acciones orientadas a la generación y consolidación de proyectos innovadores se refuerzan hasta el punto de configurarse como una de las cuatro áreas estratégicas para el fomento del emprendimiento en Navarra. Las otras áreas tres se mantienen en consonancia con las realizadas en el primer Plan 2013-2015: potenciar el talento emprendedor desde edades tempranas e inculcar en la sociedad la importancia de la generación de iniciativas; apoyar el fomento, creación y consolidación de nuevos proyectos; y facilitar el acceso a la financiación y a las nuevas tecnologías.

El II Plan de Emprendimiento se alinea con los retos de la Estrategia de Especialización Inteligente (los recursos y las políticas públicas de los próximos años se centrarán en las 6 prioridades establecidas) y, con carácter transversal, también atenderá el objetivo de creación de empleo de calidad.

Por ello, se apoyará en mayor medida a las empresas que cumplan hasta 12 indicadores: empleos indefinidos, siniestralidad, presencia equilibrada de género, empleo a personas con discapacidad, responsabilidad social, formación, apoyo a la familia, flexiblidad horaria, participación en grupos de mejora o acceso al teletrabajo.

Áreas estratégicas y acciones

Para la redacción del Plan, el Gobierno de Navarra ha contado con la participación de medio centenar de entidades y empresas.

Las cuatro áreas estratégicas del Plan se ejecutarán a través de 28 acciones concretas encuadradas en 6 líneas: fomento del emprendimiento en las etapas educativas y entre el alumnado; trasladar a la sociedad la importancia del emprendimiento; incidir en la tramitación, asesoramiento y viabilidad de los proyectos; fomento de proyectos de constitución de empresas innovadoras tecnológicas; articulación de todas las alternativas de financiación existentes; y facilitar la incorporación de herramientas TIC a las nuevas empresas. Para su puesta en marcha, el Gobierno recurrirá, como es habitual, a las sociedades públicas Sodena o CEIN o al Servicio Navarro de Empleo – Nafar Lansare, entre otras.

Como primer rasgo característico, el Plan apostará por las empresas de base tecnológica, a través de 3 acciones. Así, serán apoyadas en fases posteriores a la creación, hasta los 42 meses, con medidas como el seguimiento del negocio, facilitación de la instalación a través de incubadoras, programas de autorización, acceso a formación y contactos, o acompañamiento a las 10 sociedades con mayor potencial de crecimiento.

También se fomentará el emprendimiento innovador tecnológico y la detección y soporte del emprendimiento innovador tecnológico. Esto es, se desarrollarán acciones de captación de proyectos, sensibilización a personal investigador o de doctorando, premios a proyectos innovadores generados en Navarra o dispuestos a implantarse, premios a tesis, estudios del perfil comercial de resultados científicos maduros; apoyo personalizado a proyectos EITB al año; e impulso del paternariado (trabajo conjunto de entidades alrededor del emprendimiento tecnológico).

Por otro lado, este II Plan de Emprendimiento incorpora nuevas acciones diseñadas para apoyar a las sociedades laborales o de economía social; al emprendimiento solidario; y al emprendimiento con personas con riesgo de exclusión.

También acciones de apoyo a sucesiones y reconversiones empresariales y dirigidas el apoyo a empresas viables que están atravesando dificultades que pueden llevarlas al cierre si no se adoptan las medidas necesarias y nuevas fórmulas de financiación para las diferentes opciones a la hora de emprender.

Igualmente, se quiere aumentar los instrumentos de financiación, y así se crearán foros y círculos de inversores, y actualizarán si es preciso los convenios recientemente firmados con las sociedades de garantía recíproca, o con la sociedad pública ministerial ENISA.

Otras medidas

El Plan, además, mantiene e impulsa otras medidas que han sido percibidas como eficaces tanto por el Departamento como por las sociedades públicas, caso de la aceleradora de proyectos.

En lo relativo a la Educación, se podrá el foco en la implantación progresiva de metodologías activas en las etapas de primaria y secundaria, así como en las enseñanzas de formación profesional. Y intensificarán las acciones de sensibilización sobre el valor del emprendimiento para la sociedad.

Además, continuará la labor de asesoramiento, formación y apoyo a la financiación; las ventajas fiscales para el emprendimiento (revisión de las que no están funcionando); el apoyo al autoempleo (Servicio Navarro de Empleo – Nafar Lansare); y el apoyo a las empresas que se crean, subvencionando parte de los gastos iniciales e incentivando la competividad con ayudas a la implantación de soluciones tecnológicas.

El emprendimiento en Navarra

Tras seis años en los que se ha reducido notablemente el número de empresas instaladas en Navarra, en 2014 parece producirse un punto de inflexión. Del las 48.128 existentes en 2007, la población empresarial se ha reducido en un 23,7%, hasta 37.983, con un incremento en 2015 sobre el anterior del 3,4% (INE). Por segundo año consecutivo el tejido empresarial creció en la Comunidad foral. El número de cooperativas constituidas en Navarra en los cinco primeros meses del año 2016 asciende a 51, más del doble de las registradas entre enero y mayo de 2015 (24), datos que apuntan a que el aumento en el número de cooperativas constituidas en Navarra supera el del total nacional. De esta forma, el número de empresas ha aumentado en un 10% el último año en Navarra teniendo en cuenta la creación de cooperativas, según datos ofrecidos en la rueda de prensa.

No obstante, la tasa de actividad emprendedora TAE de Navarra (mide el porcentaje de la población entre 18 y 64 años que ha desarrollado una iniciativa emprendedora con una vida de hasta 42 meses), es más bien reducida (3,9% frente al 5,4% de media estatal o el 9% de Baleares). Ello puedo deberse a la estructura productiva de la Comunidad Foral.

En todo caso, la calidad del emprendimiento parece ser alta puesto que un porcentaje elevado de nuevas iniciativas empresariales logra sobrevivir a lo largo del tiempo, más allá de los 42 meses (9,3% de tasa consolidada).

Esta conclusión también se deduce de los indicadores de demografía empresarial del Instituto Nacional de Estadística, INE, donde recoge que Navarra presenta una de las tasas de mortalidad de empresas más bajas del conjunto nacional. El 50% de las empresas cierran por falta de rentabilidad y un 10% por falta de financiación.

Un estudio del Banco Mundial sitúa en el Estado a Navarra (Pamplona) en el tercer puesto en facilidad de apertura de un negocio, sólo por detrás de La Rioja (Logroño) y la Comunidad de Madrid (Madrid). Preocupa el desempeño pobre en el indicador “procedimiento de apertura de una empresa”, donde ocupa la última posición, en gran parte debido a la falta de un sistema de tramitación integral en el que el Gobierno está trabajando.

Durante los años 2014 y 2015, el número de autónomos afiliados a la Seguridad Social se ha recuperado del descenso experimentado ejercicios atrás. Pese a ello, la caída desde el año 2008 es de un 7,3%, cerrando 2015 con un total de 47.883 trabajadores en este Régimen Especial, dado que, con la crisis, el trabajo autónomo se ha convertido en una respuesta. Para atender esta realidad, el Gobierno de Navarra se está trabajando en la creación de un Plan Estratégico del Trabajo Autónomo, cumpliendo así mismo con la Ley foral de apoyo a los emprendedores y al trabajo autónomo en Navarra (Ley foral 12/2013).