Hace tiempo que no compartíamos un artículo del blog de  Antoni Flores. En Deseo y Consumo. ¿Cómo se deciden las compras?, él y José Rebollo, desde puntos de vista opuestos analizan el papel del deseo y la necesidad como elementos fundamentales del funcionamiento de los mercados.

Primero, Antoni Flores explica que el deseo es algo propio de la condición humana, y que por tanto, la mercadotecnia ha centrado muchos de sus esfuerzos en tratar de pulsar en los consumidores ese deseo ilimitado para convertirlo en consumo. Y yendo más allá, nos habla de los productos que compramos no por su uso sino por el simple deseo de poseerlos o enseñarlos; y del “deseo de desear” en sociedades de rápido crecimiento donde el consumismo es extremo.

Como contrapunto, José Rebollo habla de la necesidad, como elemento real y limitado. Cubrir necesidades es natural y por eso, no hace falta mercadotecnia para vender estos productos. “La Necesidad parece infinita pero tiene fin. Porque satisfacer la Necesidad supone un Uso y todo Uso está sometido a leyes de Fatiga”, es decir que decrece el interés en cada uso. Además plantea reflexiones como ¿por qué crear deseos cuando no cumplirlos genera frustración?

En definitiva, es importante, como emprendedores, plantearnos qué papel queremos ocupar en el mercado. La sociedad de consumo no es sostenible, ya ha quedado demostrado: el planeta no sigue nuestro ritmo, gran parte del consumo se ha hecho mediante el endeudamiento, y vivimos en una constante espiral de deseos inducida por estrategias como la publicidad o la obsolescencia programada de los productos. Pero sin consumismo, ¿hay sitio para toda la oferta? ¿Quién debería sobrevivir? ¿Quién sobrevivirá?