La Tasa de Actividad Emprendedo­ra (TEA), que mide las iniciativas emprendedoras con menos de 3,5 años de vida, continúa con el incremento que comenzó en 2014, y alcanza el 5,7%, según se desprende del Informe GEM España 2015. Este incremento permite percibir lentamente una mejora en las oportunidades para iniciar un negocio y que más de la mitad de la población considere que emprender es una buena opción profesional.

El informe, elaborado con datos de 25.000 encuestas realizadas por 17 equipos de investigadores de todo el país a expertos nacionales y a una muestra de población de entre 18 y 64 años, recoge las principales características de la dinámica emprendedora en España. Además de datos estadísticos de 2015 el estudio incorpora este año dos monográficos: ´Emprendimiento Corporativo´ y ´Organismos y Medidas de Apoyo al Emprendedor en España´.

Desde 2011 los niveles del índice TEA en España han oscilado entre el 5,1% y 5,8%, lo que implica cierta estabilidad en la capacidad de emprender pese a las adversas condiciones del entorno. No obstante, estos por­centajes son inferiores a los observados antes de la crisis, entre 2006 y 2008, cuando el TEA llegó a superar el 7%. Estos valores hacen que España permanezca por debajo de la media de los países impulsados por la innovación (8,5%) pero por encima de otros como Italia o Alemania.

Atendiendo a las razones por las que las personas deciden iniciar un proyecto de negocio, tal y como refleja el Informe GEM España 2015, más del 73,5% de la TEA de 2015 corresponde a empren­dedores por oportunidad, mientras que un 24,8% a emprendedores por necesidad. Estos datos revierten una tendencia que en los últimos años parecía acentuar el peso de la necesidad sobre la oportunidad, ya que de 2008 a 2014 los emprendedores por necesidad fueron creciendo de 14,8% a 29,8%.

El perfil de los nuevos negocios corresponde al de una empresa de pequeño tama­ño (1-3 empleados) que presta servicios a consumi­dores locales, con poca vocación innovadora (30% aporta iniciativas innovadoras) y sin aspiraciones de internacionalización a corto plazo.

Disminuye el emprendimiento en empresas ya creadas

GEM concibe el intraemprendimiento como aquella actividad que llevan a cabo empleados emprendedores (EEA, Entrepreneurial Employee Activity) en organizaciones ya exis­tentes cuando participan activamente en el desarrollo de nuevos productos, servicios o en la creación de nuevas empresas bajo el paraguas de su empleador (spin-offs/spin-outs).

El 1,1% de la población ha partici­pado activamente en la creación y puesta en marcha de iniciativas emprendedoras dentro de las empresas en las que trabajan. Este porcentaje supone una caída respecto a 2014, donde alcanzaba el 1,8%.