Según los datos analizados por la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA), a partir del informe anual publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE), en el año 2012 casi 8.000 empresas se acogieron al sistema de concurso de acreedores con el fin de hacer frente a sus deudas con terceros y poder continuar la actividad económica.

Entre ellas, tal y como indican en una nota de prensa, sólo 265 fueron trabajadores autónomos, es decir personas físicas con actividad económica, lo que representa un 8,6% de aumento con respecto al año 2011. “Este incremento cambia la tendencia conocida en los años anteriores en los que, a pesar de la crisis económica y el alto número de cierres de actividades de autónomos, sin embargo cada vez eran menos los que se acogían a este sistema”, explica el secretario general de UPTA España, Sebastián Reyna.

La causa, afirman, viene dada por la complejidad del proceso, pensado en exclusiva para las sociedades de determinada dimensión, y sobre todo por el alto coste administrativo y jurídico que es imposible de atender por parte de la mayoría de los autónomos, más aún en una situación de insolvencia que les conduce a esta necesidad.

Fuente: UPTA